R. PRIETO / U. FOCES | A CORUÑA / VIGO
Tres asesinatos en apenas 12 horas en Venezuela. Uno de ellos, el de una emigrante gallega de 77 años. Sara Losada Prado falleció ayer tras recibir tres puñaladas y ser violada en su domicilio de la urbanización El Paraíso de Caracas. Los hechos se produjeron a primera hora de la mañana cuando la septuagenaria, que vivía sola, fue abordada en su casa por un indigente. Los gritos de la mujer alertaron a los vecinos, que retuvieron al presunto autor del homicidio cuando salía de la planta baja con varias bolsas y un televisor, según fuentes de la investigación.
El presunto asesino le propinó tres puñaladas en el cuello que causaron la muerte de la emigrante. Aunque desde la Subdelegación de El Paraíso, agentes encargados del caso aseguraron a LA OPINIÓN "no manejar" la hipótesis de una violación, el sobrino de la fallecida, Amadeo Losada, aseguró al periódico El Universal que su tía también había sido agredida sexualmente.
Uno de los vecinos que participó en la detención del indigente asegura que lo vieron "sacando cosas" de la vivienda de la septuagenaria y lo "persiguieron" y retuvieron hasta que llegó la policía. "Aquí nadie lo conoce, por eso las mujeres lo golpearon con furia hasta que llegó la policía y se lo llevó", comentó Javier Martínez. En los bolsillos del detenido encontraron también prendas de la mujer, según informó El Universal.
Desde la Subdelegación de El Paraíso, fuentes de la investigación informaron de que se trata de una urbanización "tranquila" ya que enfrente se encuentra situada la Comandancia de la Guardia Nacional.
A lo largo de la jornada de ayer, prestaron declaración el sobrino y dos hermanas de Sara Losada. El detenido, que se enfrenta hasta 30 años de cárcel por homicidio y robo, fue sometido a un examen médico para la toma de muestras biológicas y toxicológicas, ya que se sospecha que estaba bajo los efectos de alguna droga.
Pero el de la emigrante gallega no fue el único asesinato cometido ayer en Caracas. Otras dos personas fueron asesinadas en la capital venezolana. Además de Sara Losada, el empresario canario Andrés Lorenzo, de 55 años y dueño de la hielera Cachamay, fue asesinado por una pareja que viajaba en moto. Los hechos se produjeron a primera hora de la mañana cuando el empresario iba a aparcar su furgoneta. A la entrada de la estación de metro de Bellas Artes, fue localizado de madrugada el cadáver de un hombre que presentaba una lesión en la cabeza.