REDACCIÓN | VIGO
Nuevo accidente mortal en las carreteras gallegas. Tras la muerte de tres personas en los siniestros registrados durante el fin de semana, una colisión frontal entre dos turismos se cobró ayer la vida de un joven de 22 años en O Porriño. El fallecido, Santiago Lorenzo Pérez, era vecino de Salvaterra do Miño y regresaba a su casa tras su jornada laboral en una empresa de Vigo.
El siniestro se registraba pocos minutos después de las tres y media de la tarde en el kilómetro 4,300 de la PO-510. El fallecido guiaba un Peugeot 205 que, según los bomberos de O Porriño, invadió el sentido contrario y colisionó frontalmente contra un Seat Ibiza que circulaba por ese carril y que conducía una joven de 33 años, M.P.R., que resultó herida leve. Debido al impacto, la víctima mortal quedó atrapada en su vehículo, por lo que tuvo que ser excarcelada por los bomberos. Hasta el lugar se trasladó también la Guardia Civil de Tráfico y el 061, cuyos sanitarios confirmaron la muerte del joven.
Esta colisión se produce tras los accidentes mortales del pasado sábado: en Covelo pereció un conductor belga de 48 años, mientras que en Sarria (Lugo) perdieron la vida dos jóvenes de 35 y 29 años que viajaban en un turismo que chocó contra otro cuyos ocupantes resultaron graves. Estos tres fallecidos no llevaban puesto el cinturón, según confirmaba ayer el jefe de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, José Luis Ulla. "Si lo llevaran, hoy los tres estarían con vida, sin ningún género de dudas", aseguró. Pese a las continuas campañas para que se haga uso de este elemento de seguridad, las estadísticas arrojan el preocupante dato de que la mitad de las víctimas viajan sin el cinturón.
Y aunque sin consecuencias tan graves, Galicia registró ayer otro aparatoso siniestro. En Ourense, los bomberos, tras dos horas y media de complejo trabajo, lograron rescatar con vida al conductor de un camión que volcó y quedó incrustado en un talud de Os Peares.