U. FOCES | VIGO
El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, que instruye la causa por narcotráfico y blanqueo contra dos clanes arousanos por los 3.500 kilos de cocaína intervenidos en el pesquero San Miguel en 2008, tomó declaración ayer a los supuestos cabecillas del alijo y mantuvo las millonarias fianzas fijadas en el auto de procesamiento en concepto de responsabilidad pecuniaria a tenor del valor de la droga intervenida.
Así, fija en 500 millones de euros la fianza para José Constante Piñeiro Búa, Costiña; su presunto lugarteniente Óscar Manuel Rial Iglesias, El Pastelero (sin antecedentes); José Andrés Bóveda Ozores, Charly o Sandokán; Francisco Padín Fernández, Fran el Pardillo, y los hermanos Juan Carlos y Francisco Cañón García.
Para garantizar cubrir la parte que se pueda, ordena que se anote en los registros pertinentes la prohibición de que dispongan de los bienes investigados y el embargo de "cuantos bienes suficientes se les halle para cubrir dicha suma, acreditándose en caso de no poseerlas, su insolvencia en legal forma". Ordena, además, el decomiso "de todos los bienes, muebles y efectos que se les hayan ocupado o hayan sido utilizados para la comisión de estos hechos delictivos".
El magistrado tomó declaración el miércoles a los marineros venezolanos detenidos a bordo del pesquero con la droga, que se quedaron sorprendidos con los 330 millones en que el magistrado cifra su responsabilidad pecuniaria. La mayoría de los marineros venezolanos siguen en prisión, y no tienen con qué hacer frente a la fianza, con lo que su insolvencia los salvará de la millonaria fianza. Los gallegos tampoco tendrán dicha cantidad, pero sí pueden perder su patrimonio inmobiliario y empresarial.
En principio seguirán al frente de las empresas y sociedades a las que se les vinculan: inmobiliarias, astilleros, y tiendas de lujo, si bien "tutelados" por la Audiencia Nacional para evitar posibles alzamientos de bienes. La toma de declaraciones en la Audiencia continuará hoy con familiares y allegados de los supuestos capos arousanos.