U. F. | VIGO
Un joven de 23 años, identificado como D.M.P., fue detenido en Vigo tras estrellar su vehículo contra la fachada de un bar del que le habían expulsado por encontrarse ebrio. Los clientes del local le retuvieron hasta que llegaron los agentes de la Policía nacional porque, además, agredió a una chica que había anotado el número de la matrícula del coche cuando intentaba huir.
Los hechos ocurrieron el pasado viernes, según informó ayer la comisaría viguesa, y el joven pasó a disposición del Juzgado de Guardia acusado de un delito contra la seguridad vial y otro de daños. Fue a primeras horas de la mañana cuando se alertó a la Policía Nacional de que había una pelea un establecimiento de la avenida del Aeropuerto. Al llegar allí, una patrulla policial comprobó que un grupo de personas retenían a un joven en el interior de su vehículo.
Varios testigos relataron a los policías que minutos antes el joven había sido "invitado a abandonar" un bar próximo, dado que se encontraba ebrio y estaba molestando a otros clientes.
Poco después, se escuchó un gran impacto y al salir a la calle los clientes del local vieron como un vehículo conducido por D.M.P. había chocado contra la fachada del local causando daños en la puerta de acceso y en la pared.
El joven, siempre según estos testimonios, dio marcha atrás con la intención de huir, chocando contra un poste de la luz. El conductor, según se recoge en el atestado policial, se bajó del automóvil y agredió a una joven que estaba anotando la matrícula. Tras realizarle la prueba de alcoholemia, que dio positiva, los policías procedieron a su detención.
Por otra parte, una actuación policial contra un posible delito contra la seguridad vial permitió a la Policía Local de Vigo recuperar un vehículo que había sido sustraído. El conductor, un ciudadano portugués de 35 años, identificado como CA.D.S.B., y vecino de Salvaterra, fue detenido en la madrugada de ayer por conducir ebrio un coche que había sido robado.
Una patrulla de la Policía Local observó que un vehículo de color blanco rebasaba un semáforo en rojo en Gran Vía, momento en que un Citroën ZX, de color oscuro, que descendía de Manuel Olivié, tuvo que frenar de forma brusca para evitar la colisión.
La Policía Local persiguió al conductor con avisos luminosos y acústicos, interceptándole en el cruce de la Gran Vía con la calle Nicaragua. La prueba de alcoholemia a la que fue sometido arrojó resultado positivo.
Al ir a identificarle, el hombre aseguró que tenía la documentación en casa. Las gestiones de los agentes permitieron comprobar que el vehículo con matrícula portuguesa que conducía figura como sustraído desde el pasado 14 de diciembre. En el interior del vehículo se encontraron varias prendas de ropa con etiquetas de venta, un teléfono móvil y un pasaporte de cuya procedencia no pudo dar referencias el detenido.