AGENCIAS | MADRID
Agentes de Policía Nacional detuvieron a los miembros de un clan familiar a los que se les imputan 30 robos con fuerza en hoteles del centro de Madrid y en las ciudades de Cuenca, Toledo y Valencia, informó ayer la Jefatura Superior de la Policía de Madrid. Los delincuentes pertenecen a un grupo perfectamente organizado y estructurado que vigilaba muy bien los establecimientos para así conocer sus medidas de seguridad. Seguían muy de cerca los movimientos de los empleados y, a cada golpe, le dedicaban tiempo y preparación.
La investigación comenzaba en octubre. Un aumento de las denuncias por robo en hoteles del centro de Madrid puso en alerta a los investigadores. Los robos se cometían en habitaciones vacías.