U. FOCES | A CORUÑA
Juan Manuel Fariña Bretal, Yanki, de 34 años y presunto cabecilla de una banda de traficantes de droga en Barbanza, se debate entre la vida y la muerte tras ser tiroteado en el interior de un vehículo en un monte de la parroquia de Mirandela, en el municipio coruñés de A Pobra, donde reside.
La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación, en la que se vincula el ataque al joven a un posible ajuste de cuentas por narcotráfico.
Fariña Bretal apareció en el interior de un vehículo la tarde del miércoles con varios impactos de bala en la cabeza. El herido se encuentra ingresado en el Hospital Clínico de Santiago de Compostela, donde habría sido intervenido quirúrgicamente ya que al menos dos de los tiros impactaron en su cabeza.
Fariña Bretal fue detenido en una operación antidroga del Greco-Galicia en O Barbanza en diciembre de 2006 denominada Yanki en su honor, pues se le consideraba el cabecilla de una red que movía unos 30 kilos de cocaína en partidas de uno a 10 kilos. Dos mujeres y ocho hombres cayeron con él, a la vez que la policía se incautó de 4 kilos de cocaína de gran pureza que habría permitido distribuir en el mercado unas 18.000 dosis valoradas en más de 285.000 euros.
Los arrestos se realizaron en localidades del Barbanza, O Salnés, O Morrazo, y San Sebastián. En el marco de la operación Yanki se efectuaron ocho registros en los domicilios de los detenidos en la localidad coruñesa de A Pobra, y en las pontevedresas de Ribadumia, Cangas de O Morrazo, y Sanxenxo.
Los agentes, además de los cuatro kilos de cocaína, intervinieron una prensa de acero, cuatro básculas de precisión, abundante sustancia de corte, 65.000 euros, un gran número de teléfonos móviles y cinco vehículos, incluido el que se utilizaba para transportar la droga escondida en un doble fondo y que fue interceptado el 2 de diciembre de 2006 en la N-VI, a la altura de Lugo.
Los detenidos, según la Policía, prestaban supuestamente servicios como transportistas y labores de contravigilancia.
Según la Policía Nacional la mercancía adquirida era tratada y manipulada con grandes cantidades de corte, lo que permitía incrementar los beneficios. Precisamente esta excesiva adulteración, o bien un impago del cobro de dinero, podrían ser el móvil del ajuste de cuentas. Yanki permaneció hasta hace unos meses en prisión provisional por esta causa.