ANXO MARTÍNEZ | CAMBADOS
Jaime Maiz Sanmartín, el guardia civil ferrolano acusado de asesinar a su ex pareja en diciembre de 2007 en Cambados, volverá a pisar la calle como un hombre libre en las próximas horas. Y lo hará aprovechando un error judicial, ya que le prorrogaron la orden de prisión provisional fuera de plazo, cuando ya se habían cumplido dos años y un día desde su detención. Ese día marca la diferencia, si la orden se hubiera firmado la víspera seguiría en la cárcel.
La decisión ha sentado como un jarro de agua fría en el entorno de la víctima, María Luz Posse. Y es que los familiares se encuentran además con las manos atadas, ya que el auto de libertad del guardia civil es firme y no se puede recurrir.
La puesta en libertad de Jaime Maiz la ordenaron ayer mismos tres magistrados de la sección cuarta de la Audiencia de Pontevedra a petición de su defensa. El guardia civil ni siquiera tendrá que abonar fianza alguna, y las únicas condiciones que se le imponen es que se le retenga el pasaporte y que se presente todos los días en el juzgado.
De este modo, el agente podrá disfrutar de unos meses de libertad mientras no se celebra el juicio por el asesinato de María Luz Posse. La mujer murió de un disparo en la cabeza cuando se encontraba en el vestíbulo del cuartel de la Guardia Civil de Cambados, a donde había acudido para denunciar por acoso al propio Jaime Maiz, con quien mantuvo una relación afectiva.
El asesinato tuvo lugar a primera hora de la mañana del 16 de diciembre de 2007, y Maiz fue detenido a los pocos segundos por sus propios compañeros. El guardia pasó dos días detenido en las dependencias policiales, y el 18 de diciembre compareció ante la juez de Cambados, que ordenó su ingreso en prisión.
El 16 de diciembre de 2009 Maíz volvió a Cambados. Como iba a cumplir dos años en la cárcel, su abogado solicitó su libertad provisional. Tanto la fiscal como el letrado de la familia Posse se opusieron, al entender que el crimen que se le imputa a Maiz es excesivamente grave como para beneficiarse de esa medida, y también apelaron al riesgo de una fuga al extranjero.
Tras conocer los argumentos de ambas partes, la juez Eva Armesto decidió desestimar la petición de libertad del ex guardia civil, y prorrogarle la prisión por otros dos años. No obstante, la defensa del acusado presentó un recurso de apelación, y los magistrados de la Audiencia se lo acaban de aceptar. Alegan que el 16 de diciembre de 2009 Maiz ya había pasado dos años y un día privado de libertad -entienden que hay que sumar a los dos años los dos días que estuvo detenido- y que la orden de prórroga de la juez de Cambados fue "extemporánea".
Días de detención
La cuestión que plantean Antonio Berengua Mosquera, Nélida Cid Guede y Cristina Navares Villar -los tres magistrados que firman el auto de libertad- es si hay que contabilizar el período de detención al determinar el plazo máximo que no se debe superar antes de prorrogar una orden de prisión provisional. Según los magistrados, sí que hay que sumar el tiempo que un imputado pasa detenido por la policía antes de declarar ante el juez. Por ese motivo, los dos años de privación de libertad de Maiz se habrían cumplido el 15 de diciembre de 2009, un día antes de que la juez Eva Armesto le prorrogase la prisión por dos años más.
Los magistrados de la Audiencia alegan que, en efecto, una ley de 2003 establece que "el artículo 504 de la Ley de Enjuiciamento Criminal establece que para el cómputo de los plazos establecidos en este artículo se tendrá en cuenta el tiempo que el imputado estuviere detenido o sometido a prisión provisional por la misma causa". Apelan también al artículo 58 del Código Penal, según el cual "no resultaría coherente no computar en el tiempo máximo de duración de la prisión provisional el tiempo de detención", y que así figura en al menos dos sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
La vista oral por el asesinato todavía no tiene fecha, aunque se espera que sea durante el primer semestre de este 2010.
El asesinato de María Luz Posse conmocionó a toda la sociedad española. La mujer murió a primera hora de la mañana de un domingo en el cuartel de la Guardia Civil de Cambados donde iba a denunciar por acoso a su ex compañero sentimental Jaime Maiz.
El sábado por la noche, el agente salió con sus compañeros de cuartel a celebrar la cena de Navidad, y posteriormente se acercaron a la zona de los pubs de Cambados. En uno de ellos se encontró con María Luz Posse, y parece ser que la intentó convencer de que reanudasen su relación sentimental.
Ella se opuso, y ante la actitud de Maiz, decidió acudir a denunciarle unas horas después. Fue al mismo cuartel de la Guardia Civil y, según el relato de la acusación, cuando Maiz lo supo subió a su habitación y tomó su arma reglamentaria. Bajó de nuevo a la planta baja y disparó sobre María Luz Posse, que murió en el acto. Allí mismo, el presunto asesino fue detenido por sus compañeros.
María Luz Posse nació en Valga, pero se mudó a Cambados, donde abrió un comercio de ropa infantil. Era una persona muy querida y conocida en la localidad, donde llegó a presidir la asociación de comerciantes.
María Luz Posse tuvo tres hijos de un matrimonio anterior: dos varones que ahora tienen 26 y 30 años, y una chica menor de edad. La acusación particular pretende que se califiquen los hechos como asesinato, con lo que Jaime Maiz podría ser condenado hasta a 20 años de cárcel. Si se calificase como homicidio, la pena rondaría los 15 años.