T. DOMÍNGUEZ | LEVANTE
Casi un año después de que Sigifredo F. H. fuese tiroteado a la puerta de su chalé en la localidad valenciana de Marines, cuando iba a echarle de comer a los perros, la Guardia Civil de Valencia ha resuelto el misterioso intento de homicidio del que fue objeto. Tras once meses de investigación y escuchas, los agentes consiguieron detener la semana pasada en la localidad lucense de Quiroga a la que por entonces era la mujer de Sigifredo y a su actual pareja.
Los arrestos se produjeron el 28 de enero en Lugo, adonde se habían trasladado a vivir en abril del año pasado, semanas después de que la víctima recibiera el alta médica tras pasar una semana ingresado en el hospital La Fe de Valencia.
La mujer de Sigifredo, Josefa R.A., se separó de su marido en aquel momento y regresó a Galicia, su tierra natal con el que pasó a ser su compañero sentimental, Carlos Z.P.. Con la pareja se fueron también el hijo menor de Josefa y Sigifredo, así como otro hijo del hombre tiroteado, nacido de un matrimonio anterior.
Las detenciones son fruto de una larga investigación durante la que la pareja ha estado estrechamente controlada, y fueron practicadas por agentes de Homicidios de Valencia desplazados a Galicia en colaboración con el equipo de la Poliía Judicial de la Comandancia de Lugo.