REDACCIÓN | A CORUÑA
La falta de suministro eléctrico persiste todavía en una cincuentena de poblaciones, concentradas en la demarcación de Girona, y afecta a 41.233 personas, según datos facilitados ayer por los municipios a la Dirección General de Protección Civil. El Govern apuntó a que las empresas eléctricas certificaron que se trata de "incidencias parciales" y que ya no queda ningún núcleo de población que esté afectado por el apagón en su totalidad. El número más importante de afectados se concentra en poblaciones como Caldes de Malavella, con 3.500 afectados, Sant Feliu de Guíxols, con 3.300 personas sin luz o Vilobí d'Onyar, con otros 3.000 afectados. Protección Civil mantendrá activado el grupo de coordinación formado por Bomberos de la Generalitat, Mossos d'Esquadra y Agentes rurales para atender todas las incidencias que puedan registrarse hasta que se restablezca el servicio con normalidad.
Sobre la utilización de generadores, recomendó que para un uso correcto se garantice una buena ventilación en los espacios en los que estén ubicados los motores.
Los alcaldes de los ayuntamientos afectados exigen al Govern que obligue a las eléctricas a someterse a una auditoría sobre el estado de todas las líneas de distribución, y piden ayudas para afrontar los gastos que los municipios han tenido que asumir tras el temporal.