El crimen que conmocionó a Galicia

Juicio del caso Asunta | La madrina de Asunta declara ante el juez que la niña "tenía una salud magnífica"

María Isabel Veliz asegura ante el juez que nunca le dio medicación a la pequeña "porque estaba como un roble". Antes, el agente encargado de las cámaras asegura que Porto realizó un recorrido de ida y otro de vuelta entre Santiago y Teo

06.10.2015 | 21:53
La Guardia Civil sospechó de Porto el día del registro
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Juicio del caso Asunta | La madrina de Asunta declara ante el juez que la niña "tenía una salud magnífica"

A última hora de esta jornada maratoniana llegaba la esperada comparecencia de la madrina de Asunta tras testificar una docena de agentes y policías. María Isabel Veliz afirmaba al juez que "la niña tenía una salud magnífica. Comía como una lima". Además, dice que la niña tuvo una vez una varicela y cree que "un poco de alergia, pero también tenían los padres, tenían los tres". "Yo nunca le di medicación, estaba como un roble"

Durante la tarde, el agente que revisó los móviles señaló que en uno de los teléfonos había "40.000 imágenes". Un guardia civil también señaló en su testimonio que una persona "con conocimientos informáticos" pudo eliminar del ordenador de Alfonso Basterra 547.000 documentos, entre ellos imágenes y vídeos de carácter sexual.

Por otro lado, en los días 20 y 21 los agentes declararon que no constan "whatsapps" de los teléfonos de los padres de la pequeña, aunque no llegaron a acreditar que se borraran. Sí consta que se eliminó una llamada del móvil de Rosario Porto entre las 22:45 horas y las 23:09 horas del sábado en el que se produjeron los hechos.



El agente encargado de las cámaras asegura que Rosario Porto solo realizó un recorrido de ida y otro del vuelta entre Santiago y Teo la tarde de los hechos. Dice que en ese tiempo, en que ella afirma que fue otras dos veces a Teo, la cámara de Galuresa, la fundamental según el técnico, no visualiza el Mercedes, cuando ella dijo que sí pasó por la gasolinera también. Por otra parte, las cámaras no detectan imagen de Basterra durante esa tarde, aunque el mismo agente que analiza las cámaras considera que el padre de la pequeña pudo haber salido de su domicilio sin ser grabado

"Tiene que pasar por Galuresa y no pasa"

"Ella a la vuelta dice que regresa por Galuresa. Tiene que pasar por Galuresa sí o sí, y en ese tiempo no pasa", ha señalado, a preguntas del abogado de Porto, José Luis Gutiérrez Aranguren. "Tendría que pasar para dejar a la niña", ha aseverado el guardia civil.

"No hay ningún vehículo que pueda ocultar el Mercedes", ha reiterado este agente de la Benemérita ante la insistencia de las cuestiones del letrado.

Por su parte, la defensa de Basterra, Belén Hospido, ha tratado de desmontar la compatibilidad de que la menor estuviese con su padre a la hora a la que una compañera asegura que la vio con su padre.

Hospido ha querido evidenciar que no hay forma de que su cliente, el padre de la niña, pudiese "eludir" las cámaras de la calle, a lo que el agente le ha espetado que, en su opinión, esto si sería posible.


En la cuarta sesión del juicio por el crimen de Asunta Baterra, el primer investigador que declaró esta mañana por el crimen de la pequeña Asunta dejó claros los motivos por los que arrestaron a su madre. "Rosario nos dijo que había ido sola a la casa de Montouto pero las grabaciones de las cámaras demostraron que mintió. Por eso fue detenida", explicó. El guardia civil añadió que los acusados le habían asegurado que tan solo tenían una llave del chalé.



El agente, teniente de la unidad que supervisa la zona, situó como otra prueba incriminatoria los resultados de las pruebas que arrojaron que la pequeña sufrió una intoxicación por Orfidal y que dicha ingesta se había producido en las horas de la comida o posteriores. Aseguró que el padre de la niña dijo que ambas salieron juntas de la casa después de comer y explicó también que las profesoras indicaron que la niña se quejaba de que "la madre" le daba polvos blancos.

Además de los testigos que encontraron el cuerpo sin vida de la niña en la pista de Teo, y ante la impresión de que pudiese haber una tercera persona en la zona que hubiese movido el cadáver, el investigador también sentenció que "no pudo acreditarse la presencia de una tercera persona cuando se encontró el cadaver".

El investigador señaló que le llamó la atención que el cuerpo estaba descalzo "y había unas zapatillas blancas" en la finca de Teo, a algo más de 4 kilómetros de donde fue hallado el cadáver.

Por último, negó que haya alguna imagen de alguna cámara que acredite la presencia en la calle de Alfonso Basterra la tarde de los hechos, contradiciendo la versión dada por una amiga de Asunta que aseguró haberlos visto a los dos entre las 17 y las 19.30 horas.

Otro de los investigadores abordó la controvertida aparición del ordenador de Alfonso Basterra en su piso. Este portátil y un móvil no se recogieron en el primer registro a la vivienda del padre de Asunta pero aparecerían meses después en un lugar en el que los agentes ya habían buscado y documentado con imágenes. Basterra defendió el pasado viernes: "El ordenador siempre estuvo en el piso; lo sostengo, lo afirmo y lo reafirmo".

Sin embargo, el tercer agente que testificó esta mañana fue muy claro al respecto: "Si el ordenador hubiese estado en el piso habríamos tropezado con él seguro".


EL TESTIMONIO DE LA MADRINA DE ASUNTA, CLAVE

En esta cuarta jornada de la vista por el crimen de Asunta, se prevé como testimonio clave (aunque podría aplazarse si la sesión se prolonga) el de la madrina de la niña. Su comparecencia ante el jurado está prevista por el Tribunal de Xustiza de Galicia al final de una sesión intensa que incluye la presencia de trece funcionarios, dos de ellos policías nacionales y el resto guardias civiles, que participaron en algún momento en las pesquisas para esclarecer la muerte de la menor, producida según la autopsia el 21 de septiembre.
 
Entre los testigos, destaca la madrina de la pequeña, con la que pasó en verano parte de las vacaciones,  y dos agentes que atendieron a Rosario Porto cuando acude a comisaría el 5 de julio para dar noticia, aunque sin formalizar denuncia, del asalto que supuestamente había acontecido en su piso la noche del 4 al 5 de julio.
 
Asimismo, está prevista la comparecencia de agentes que participaron en los registros de las viviendas de los dos acusados, otros que analizaron las grabaciones de seguridad de la jornada de la muerte o los que participaron en la inspección técnico ocular del vehículo de la madre de la víctima (en este caso por videoconferencia).
 
La madrina de la niña es determinante a la hora de dibujar las relaciones familiares de Asunta. Vázquez Taín aludió a esta persona en el auto judicial con el que cerró la instrucción, al apuntar que los progenitores no dispusieron aquel último verano de 2013 de tiempo para pasar el santo con la pequeña por su "trabajo".


Reconstrucción del día de la muerte de Asunta

En la jornada de ayer los testigos recordaron lo ocurrido aquel 21 de septiembre de 2013. Los primeros en declarar fueron dos vecinos que pasaron hasta en tres ocasiones por la pista forestal en la que horas después se encontraría el cuerpo de Asunta. "Si hubiese estado allí, juro por mi madre que la habríamos visto", sentenció tajantemente él. Tras ellos declaró uno de los dos hombres que hallaron el cuerpo sobre la una de la madrugada. El testigo relató cómo fue el macabro hallazgo, su marcha del lugar y posterior regreso para avisar a la Guardia Civil. El hombre explicó que mientras esperaban tuvo "la sensación de que alguien" le estaba observando y que el cuerpo había cambiado de posición entre la primera y la segunda vez que lo vieron.

Un vecino de la casa de Montouto también intervino ayer brevemente para testificar que vio a Rosario Porto salir poco antes de las 21 horas del chalé y que charló brevemente con ella.

Sobre la denuncia interpuesta por los padres en la tarde-noche del 21 de septiembre declararon dos agentes de Policía Nacional. Uno de ellos señaló como extraña la actitud de Alfonso Basterra, quien comentó que "temía que la niña apareciese muerta" y que esperaba que "no fuese agredida sexualmente" cuando apenas llevaba una horas desaparecida. Subrayaron el esfuerzo de los padres por dejar claro que la desaparición "había sido forzada", dado que "la niña era muy responsable y nunca había faltado de casa".

El testimonio más relevante fue prestado por una amiga de Asunta, que la situó junto a su padre por la calle en Santiago, entre las 17 y las 19.30 horas, contradiciendo la versión mantenida hasta ahora por Basterra, quien el pasado viernes reiteró en su declaración que había pasado la tarde de autos en casa.



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