Cae una red que prostituía a nigerianas a las que sometía con rituales de vudú

Las mujeres eran captadas en zonas muy pobres y su grado de temor las llevaba a obedecer ciegamente a las encargadas

03.01.2016 | 02:42
Un agente de la Policía durante uno de los registros.

La Policía Nacional desarticuló una organización que empleaba ritos de vudú para explotar sexualmente a mujeres nigerianas, que eran obligadas a prostituirse en Madrid y Canarias, liberó a una de ellas y detuvo a cinco miembros de la banda.

La mujer liberada fue captada por la organización a través de su propia madre y convencida para trasladarse a España a ejercer la prostitución con la promesa de que en un año habría ganado suficiente dinero para pagar la deuda que contraería con la red, que ascendía a 55.000 euros, según explicó la Dirección General de la Policía en un comunicado. Antes de viajar a España, la víctima fue obligada a realizar un ritual de vudú con el fin de someterla a la organización bajo la amenaza de morir si incumplía los términos pactados con la banda.

El grado de control logrado con estos rituales era tal, afirmó la Policía, que las encargadas de controlar a las mujeres no precisaban estar en el mismo lugar que ellas, bastando con una llamada telefónica para que las víctimas obedecieran ciegamente.

Todas ellas ejercían la prostitución durante largas jornadas y normalmente en la calle, donde estaban expuestas a todo tipo de agresiones, inclemencias, falta de higiene y enfermedades.

Inicio de la investigación

La investigación comenzó el pasado abril, cuando una mujer acudió a la Policía para denunciar las condiciones de explotación a las que era sometida. Su declaración condujo a los agentes hasta una organización de carácter internacional formada por nigerianos que explotaba sexualmente a sus compatriotas.

Las víctimas eran captadas en las zonas más pobres de Nigeria, a través de personas de confianza de la organización. Estas mujeres viajaban a Europa vía Benin o Senegal, donde facilitadores de la red les proporcionaban documentación falsa o documentos auténticos de personas parecidas físicamente a ellas, residentes legales en algún país europeo, y billetes para continuar el viaje.

Una vez en Madrid eran trasladadas hasta un domicilio, donde permanecían encerradas durante días y posteriormente les explicaban que debían acudir a la Oficina de Asilo y Refugio y contar una historia falsa, aunque creíble, para que les fuera admitida una solicitud de protección internacional. Tras ello, comenzaban a prostituirse.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine