La Guardia Civil refuerza la vigilancia en A Pobra al año de la desaparición de Quer

Los agentes identifican a los feriantes en la acampada y en las atracciones, por ser los últimos que vieron a la joven - Prevén hacer una reconstrucción del caso

21.08.2017 | 09:22
Un coche de la Policía Local de A Pobra, ayer.

A Pobra vuelve a vestirse de fiesta, pero, irremediablemente, sobre estas galas sobrevuela la desaparición hace casi 365 días de la joven Diana Quer cuando regresaba a su casa tras dar por finalizada su noche de farra. Su madre intercedió por ir a buscarla, pero la joven le manifestó sus intenciones de volver a casa caminando.

Esta situación queda respaldada en los whatsApps que le envió a uno de sus amigos madrileños en los que alertaba de que un hombre le estaba increpando. "Morena, ven aquí", rezaba el mensaje. Estas palabras fueron pronunciadas por uno de los feriantes que trabajaba en las atracciones de las fiestas. Fue uno de los primeros hilos de los que tirar y parece que han vuelto de nuevo a escena.

Y es que, según relataban ayer fuentes municipales, a lo largo de este fin de semana varias patrullas del grupo de Acción Rural de la Guardia Civil procedieron a la identificación de los feriantes tanto en las zonas de acampada como en el entorno de las atracciones. Fue precisamente uno de estos comerciantes el último contacto humano conocido con la joven, por lo que, en vista de que otras hipótesis fueron perdiendo peso, la investigación podría volver sobre sus pasos. Este extremo sería tal que estaba prevista una reconstrucción del itinerario que habría realizado Diana Quer a tenor del análisis de los movimientos de su terminal, que no implica que fueran las suyas, ya que no se descartaría que la joven fuese por un lado y el móvil -hallado bajo el puente de Taragoña por un mariscador- por otro.

La localización de su teléfono certifica que la joven madrileña llegó al último tramo urbano del trayecto de vuelta. Unos testigos la vieron desde la terraza de una pizzería situada en el paseo de la playa en dirección a su casa en las horas previstas. Más inquietantes son los pasos de después. Su móvil señalaba que la joven habría abandonado A Pobra en dirección contraria a su casa de veraneo en la urbanización de Cabío y montada presuntamente en algún vehículo a tenor de las distancias realizadas y el tiempo empleado en ello.

Y es que, además de fiesta y visitantes, lo que también se ha incrementado esta última semana en A Pobra es la vigilancia policial. Tanto vecinos como turistas reconocen que hay mayor número de fuerzas de seguridad en la calle y entorno de la fiesta y centro de A Pobra. El dispositivo habitual para las fiestas se ha duplicado con el fin de dar con alguna pista o elemento que ayude a encaminar la investigación.

Su teléfono móvil es, por el momento, la única prueba tangible del caso. Su hallazgo abrió una nueva línea de la que tirar en la investigación, la del análisis de la información que guardaba en él, sin embargo toda esperanza se desinfló ya que, por el momento, no ha ayudado a sumar información al caso. Ni entre los contenidos almacenados en su nube ni en el propio Iphone 6 blanco apareció nada relevante.

Otro de los escenarios a inspeccionar podría ser el muelle de Taragoña, donde un mes después se localizó su móvil, donde varios testigos la situaron en compañía de un hombre con "malas pintas" y cambiándose de un vehículo a otro.

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