Violencia machista

La chica asesinada en Benicàssim llevaba mes y medio sin recibir protección

"En el centro la veían en riesgo extremo, pero que no tienen contacto con la policía", revela la madre

29.12.2017 | 14:53
Andrea sufría maltrato desde hace dos años.

Andrea Carballo, la joven de Vila-real asesinada por su exnovio en un accidente de tráfico la víspera de Nochebuena, llevaba mes y medio en manos del Centro Mujer 24 Horas de Castellón tras haber llamado al 016, el teléfono del maltrato, pero ese paso no había activado ninguna alarma para ponerla bajo protección.

La joven, asesinada al día siguiente de cumplir 20 años, acudió por primera vez al Centro Mujer 24 Horas de Castelló el pasado 13 de noviembre, según explicó este jueves su madre a Levante-EMV. De hecho, fue la madre la que decidió llamar al 016 después de que su hija llegase a casa con lesiones por la última paliza que le pegó su novio, Víctor Llorens, fallecido en el mismo accidente de tráfico provocado por él al estrellar su coche a gran velocidad contra una gasolinera de Benicàssim a las 6.45 horas del 23 de diciembre.

Tal como adelantó este jueves en exclusiva Levante-EMV, Andrea soportó en silencio dos años de palizas, humillaciones y malos tratos. Nuna dijo nada en casa. Pero, a principios de noviembre, llegó con claras señales de agresión. Entonces, le confesó a su madre que Víctor le había propinado puñetazos y patadas en plena calle. La madre consiguió que, por primera vez, su hija se abriese y le contase el infierno que había estado viviendo. "Yo misma llamé al 016 y nos dieron cita en el centro de Castelló, pero a mi no me dejaron entrar con ella". Hubo otra visita más y varias llamadas telefónicas, pero, salvo las entrevistas y la información de cómo proceder, no se puso en marcha ningún mecanismo para procurar la protección de Andrea.

Sólo cuando la madre entró corriendo en la comisaría de la Policía Nacional de Vila-real, a primera hora de la tarde del 13 de diciembre (un mes después de la primera visita al Centro Mujer 24 Horas), huyendo de Víctor, se activó el protocolo que propició que el juez protegiera a Andrea con la orden de alejamiento. Eso sí, tuvo que denunciar primero la madre, luego la hija, detener al acusado y llevarlo ante el juzgado. En total, otros dos días más, hasta que el juez dictó la protección y la Policía Local le asignó una agente para velar por su seguridad. Era 15 de diciembre. Ocho días después, llegaron el secuestro y asesinato de Andrea.

"No me dan el expediente"

El 14 por la mañana, Andrea fue sometida a la Valoración Policial de Riesgo (VPER) en la comisaría de Vila-real. Sus respuestas a las 39 preguntas del formulario llevaron a que la aplicación informática dictaminara que había un "riesgo medio" de que el agresor reincidiese. Y ello pese a que en la denuncia hizo constar que el denunciado la había intentado atropellar el día 12, que le había pinchado una rueda al coche de su madre el 13 -a 20 metros escasos de la comisaría- y de que respondiera con un claro "sí" a la pregunta de si temía represalias por para de Víctor tras la denuncia.

Ese "grado medio" de riesgo tampoco se modificó ocho días después, cuando Andrea volvió a comisaría para denunciar de nuevo a Víctor por rajar, otra vez, las ruedas del coche de su madre. Eso sí, su agente protectora la recogió en su casa y se tomó un café con ella al saber de esa última denuncia para advertirle de que la situación era peligrosa y que debía extremar su protección personal, por ejemplo, no saliendo sola a la calle.

Esa noche, la agente pidió a sus compañeros que vigilasen el domicilio de la chica y que tuviesen controlado el coche del acusado. Pese a ello, ocho horas y media después, la secuestró cuando a la puerta de su casa, la introdujo a golpes en su coche y 15 minutos después la mató estrellando el coche en Benicàssim.

La joven fue enterrada el martes. El jueves por la mañana, la madre reunió el valor suficiente y fue al Centro Mujer 24 Horas de Castelló ne busca de respuestas. No las obtuvo. "Les pedí el expediente de mi hija, porque quiero saber qué ha pasado, qué ha fallado. Me lo negaron. Eso sí, la abogada que me atendió me dijo que, efectivamente, en el centro estaban convencidos de que Andrea estaba en un grado extremo de riesgo, pero que no había querido denunciar y que ellos no están en contacto con la policía", explica la mujer. El juzgado de Vila-real ya ha pedido esos informes al centro.

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