ENTRE LOS 46 EMPLEADOS Y CLIENTES RETENIDOS EN UNA SUCURSAL DEL BBVA ESTABA UNA ESPAÑOLA Y SUS DOS HIJAS
AGENCIAS.CARACAS
Tras 28 horas de tensión en Venezuela por el asalto a un banco con toma de rehenes, los delincuentes se entregaron a la policía. Horas antes, los cuatro asaltantes
habían salido huyendo con cinco secuestrados en una ambulancia facilitada por las autoridades tras llegar a un acuerdo.
El grupo, armado con pistolas y una granada, retuvo el lunes a más de 40 empleados y clientes, entre ellos una mujer española y sus dos hijas menores, en una sucursal bancaria del grupo español BBVA en Altagracia de Orituco, a unos 150 kilómetros de Caracas. Ayer por la tarde, dejaron libres a la mayoría de los rehenes y emprendieron la huida con cinco de ellos.
Antes de la liberación, el gobernador de Guárico, Eduardo Manuitt, aseguraba que los asaltantes que mantuvieron durante 28 horas a una treintena de personas -46, según los propios secuestrados- en una sucursal del Banco Provincial no iban a ser perseguidos, a la espera de que liberasen "en un lugar desconocido" a los cinco rehenes que se ofrecieron voluntarios para acompañar en su huida a los secuestradores. Poco antes las 15.00 hora local, una ambulancia con los cuatro asaltantes y cinco rehenes partió de la sede del Banco Provincial. El gobernador de Gúarico optó por facilitar la huida de los secuestradores tras las amenazas de matar a los rehenes y después de que hiciesen un disparo de advertencia contra una de las ventanas del banco. Manuitt afirmó que los asaltantes están identificados y que el jefe de la banda tiene un amplio historial delictivo y es muy peligroso. Según informó la emisora venezolana Unión Radio, el ministro del Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín, reconoció las "difíciles negociaciones" con el grupo armado, que durante la noche consumió droga y alcohol dentro de la entidad bancaria. Durante el tiempo que duró el asalto, los secuestradores liberaron a varias personas.
El secuestro comenzó el lunes, cuando los delincuentes trataron de asaltar la sucursal del Banco Provincial y fueron sorprendidos por la policía. Al verse descubiertos, se atrincheraron en la entidad bancaria con los clientes que estaban dentro. A partir de ese momento, las autoridades trataron de negociar la liberación de los rehenes, sin que se produjera el desenlace hasta poco antes de las 15.00 hora local. En las pancartas mostradas por los rehenes en el banco se podía leer "Estamos en grave peligro. Nos pueden matar. Ayuden por favor".
Entre la treintena de empleados y clientes retenidos había una española de 36 años, Marlene Martín Brito, nacida en Caracas de padres emigrantes canarios, y sus dos hijas, de 9 y 6 años. Marlene relató anoche la angustia que vivió con sus dos niñas en el banco tomado tomada por unos asaltantes que gritaban "aquí va a haber muertos". "¡Que horrible!", repite en declaraciones a Efe, la mujer, de 36 años, que fue trasladada con sus niñas, de 9 y 6 años, a un hospital de Altagracia de Orituco.
"Tenían revólver, una granada... [Las autoridades] tenían que haber ido más rápido", dijo Marlene, en alusión a la ambulancia que exigían los atracadores para huir. Marlene subraya que uno de los asaltantes tenía la noticia de que su madre se estaba muriendo y decía: "Aquí vamos a volar todo".