LOS ONCE ARRESTADOS, UNO DE ELLOS EN A CORUÑA, BLANQUEABAN DINERO DEL NARCOTRÁFICO
J. C. R. / U. F. .Vigo
Gran golpe contra el blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico. El Servicio de Vigilancia Aduanera desarrolló ayer una amplia operación y desmanteló uno de los grupos gallegos más investigados en los últimos años, el del vigués Juan Carlos González Martín, Culebras, de 70 años y uno de los históricos del contrabando de tabaco y del tráfico de hachís. El balance de la operación Malpolón incluye 11 detenidos
-ocho en Vigo y las tres restantes en A Coruña, Moaña y Barcelona- y el embargo de cuentas bancarias que suman más de 6 millones de euros en distintas entidades de España y Portugal, así como importantes bienes inmuebles propiedad de los arrestados.
En los 11 registros realizados en sus domicilios y en las sedes sociales de las empresas a las que estaban vinculados, se intervinieron 400.000 euros en efectivo, numerosas joyas, elementos informáticos, 8 vehículos dealta gama, dos yates de lujo, y un importante patrimonio en obras de arte -más de 70 cuadros de prestigiosos artistas gallegos-.
Además del supuesto cabecilla, Juan Carlos González Martín, fueron arrestados su mujer y sus tres hijos, así como otros presuntos integrantes del grupo. En Vigo y sus alrededores se practicaron 9 detenciones, otro de los arrestos tuvo lugar en O Morrazo, y los otros dos en Barcelona y A Coruña. Los detenidos pasarán hoy a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Vigo, que dirige la operación con la coordinación de la Fiscalía Antidroga de Pontevedra. Los once detenidos, que llevaban un alto nivel de vida muy por encima de sus ingresos legales, formaban "una organización cerrada del narcotráfico dedicada al blanqueo de dinero, según fuentes de la investigación. A todos ellos se les ha embargado la totalidad de sus bienes, según las mismas fuentes.
Amplio operativo
Eran las 6 de la mañana, todavía no había amanecido, cuando 60 funcionarios de la Agencia Tributaria se ponían en marcha en coches camuflados y se dirigían a los domicilios de los "objetivos". Casi todos fueron detenidos en su casa, si bien el moañés, vinculado al parecer con un astillero de O Morrazo, se encontraba en Vigo, donde fue detenido en Vigo.
Durante horas se procedió a los registros domiciliarios, donde los funcionarios de la Agencia Tributaria descubrieron también abundante documentación que ahora será analizada.
A última hora de ayer se ponía fin a una compleja investigación abierta hace más de un año por el Servicio de Vigilancia Aduanera, que contó con la colaboración de la Policía Judicial de Lisboa y de la Fiscalía de Portugal con el fin de desmantelar una de las redes de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico más activas de los últimos tiempos.
Piloto de rallys
El apodo de Culebras le viene al vigués Juan Carlos González Martín de su época de piloto: en 1993 fue campeón de rallys de Vigo, y llegó a tener la representación de Toyota en la ciudad. Su pasión por los coches le hizo muy escurridizo para las fuerzas de seguridad, y le permitió muchas veces eludir a la Guardia Civil. En una ocasión escapó marcha atrás en un antiguo Seat 1.500, que recibió numerosos disparos de la Benemérita.
El contrabandista de tabaco de la raia del Miño, que logró ser absuelto en varias ocasiones, se reconvirtió al tráfico de hachís en los años 90. En 1996 fue juzgado en la Audiencia de Pontevedra como cabecilla de una banda con su nombre, por un alijo de 880 kilos de hachís. Hechos denunciados en Marbella por un alemán. Su última detención tuvo lugar en octubre de 2002 en una operación de la Policía española en colaboración con la portuguesa bajo la dirección del Juzgado de Instrucción número 1 de Vilagarcía. Fue arrestado junto con José Manuel Alonso dos Santos, cabecilla del Clan de los Viriatos, y otras 12 personas por un alijo de 2.000 kilos de hachís que la organización luso-gallega habría desembarcado en Andalucía. Se le acusaba de haber encargado el transporte a los portugueses. Años atrás había sido condenado a 4 años de cárcel por otro alijo de 2.000 kilos de hachís.Sus contactos en Portugal, le llevaron a extender allí sus negocios "legales". Se le ha vinculado con inversiones en salas de juegos y diversas empresas, extremos que serán investigados ahora con la documentación hallada en su casa.