ANTONIO RICO
Qué mujer. Es que Ana Rosa Quintana no para. Sigue creciendo profesionalmente y ha vuelto a las mañanas de Telecinco con nuevos colaboradores en un programa más ambicioso, largo y madrugador. Se trata de una apuesta que debería ser valorada con serenidad y profesionalidad, pero hay algo que puede nublar nuestro juicio: entre los nuevos colaboradores está Federico Jiménez Losantos. Qué hombre. Es que no para.
Que Jiménez Losantos disponga de un nuevo púlpito en el programa de Ana Rosa El programa de Ana Rosa puede levantar pasiones tales que impedan ver el programa de Ana Rosa El programa de Ana Rosa con la ecuanimidad que se merece. Especialmente cuando se trata de pasiones como el odio, la repulsa, la animadversión y la antipatía. Así que los telespectadores corremos el riesgo de rechazar el programa de Ana Rosa El programa de Ana Rosa sólo por un colaborador. Y de eso nada. El programa de Ana Rosa El programa de Ana Rosa es algo más que esta minucia y debe ser rechazado por sus propios deméritos.
Y aunque Belén Esteban ya no esté porque fue trasladada para conseguir que Sálvame alcance en la sobremesa los niveles de inmundicia que se echaban de menos desde el fin de Aquí hay tomate, en el programa de Ana Rosa El programa de Ana Rosa siguen contando con tipos como Alessandro Lecquio, Luis Rollán, Màxim Huerta o Marta Ladegranhermano, que son capaces de conseguir que cualquier tema que toquen, por anodino que sea, resulte insoportable, insufrible y vomitivo. Seamos justos, no los olvidemos. Y sobre todo no olvidemos a la diva Ana Rosa, alrededor de cuyo ombligo gira el programa de Ana Rosa El programa de Ana Rosa. Ella debe garantizarnos que siempre que nos encontremos con el programa de Ana Rosa El programa de Ana Rosa nuestro juicio crítico permanecerá firme esté o no esté Jiménez Losantos.