ANA SAÁ | VIGO
Desde baladas hasta canciones con ritmos electrónicos, pasando por el pop melódico y los estribillos pegadizos. Un total de doce cantantes y grupos gallegos se han presentado al festival de Eurovisión para representar a España en Oslo (Noruega) el próximo 29 de mayo.
Las votaciones para elegir a los diez finalistas comenzaron el lunes y a media tarde de ayer la colaboradora del programa de Telecinco Sálvame Karmele Marchante -con el nombre artístico Pop Star Queen- superaba los 85.000 votos y mantenía una distancia de más de 20.000 con la segunda clasificada, Coral Segovia.
El grupo coruñés Tregua, que ayer conseguía algo más de 3.000 votos, es la formación gallega con más apoyo con su canción No muy lejos. Le siguen en número de votos el también coruñés Enrique Ramil con Es mi voluntad, un tema con sonidos electrónicos, y los lugueses Batital con Ven a mí, donde se aprecian marcadas raíces latinas.
A Coruña es la provincia gallega que más candidatos aporta para Eurovisión. Así, el cantante Gelos recurre al pop rock en Quiero, Joan Cerqueiro interpreta Un Corte Inglés, Samuel Bugia presenta la canción de pop melódico Fuerte, Pablo Barge recurre a la electrónica en En pie y Pichichi Musical lo intenta con dos temas, Dime y Al Oeste voy.
Otras de las opciones son los vigueses Pop Sonora, con Sabías, y los pontevedreses Desayuno especial, con la canción Sigo aquí, y Mary y la inmensa minoría, con la balada Para nunca morir.
Las votaciones se cerrarán el 5 de febrero y los diez primeros clasificados se medirán en una gala que emitirá Televisión Española y en la que se decidirá, con los votos del público y un jurado, quién viaja finalmente a Oslo en mayo. ¿Será un gallego?
Karmele Marchante
La periodista de la prensa del corazón Karmele Marchante podría vulnerar hasta tres de las normas que la Unión Europea de Radiodifusión ha establecido para participar en Eurovisión. Según se recoge en www.eurovision-spain.com, la canción podría ser acusada de plagio, ya que varias partes del tema han sido tomadas de canciones populares de época franquista.
Además, una parte de Soy un tsunami está extraída del audio de un programa de otra cadena, por lo que también infringiría la norma de no ser inédito, y lanza mensajes comerciales de unos grandes almacenes.