ANTONIO RICO
Como simpsonmaniaco vuestro que soy, os debo una explicación; y esa explicación que os debo, os la voy a dar. ¿Por qué en todas partes se habla del declive de Los Simpson y aquí todavía no dijimos este teclado es mío? ¿Por qué incluso los más fanáticos seguidores de la serie debaten en la tierra patria de la familia amarilla si la serie debe desaparecer para no manchar la memoria de lo que fue, mientras aquí dejamos que pasen los capítulos y las temporadas sin afrontar la dura realidad? ¿No hay valor?
Perdón, menudo notición: TVE ha eliminado a Karmele Marchante de la lista de aspirantes a participar en Eurovisión. Qué alegría. Como diría Albert Pla: "Una Pop Star Queen muerta, una Pop Star Queen menos". Pero bueno, este no es el tema de hoy, sino Los Simpson. Ay la que se va a armar. Ahora en Telecinco dicen que la expulsión es "inaceptable, antidemocrática e inconstitucional". Estarán celebrándolo porque así tienen más combustible para darle vueltas a La Noria y a Sálvame: los dos giran en la misma dirección. Volvamos a Los Simpson, pero antes una cuestión previa: ¿han visto los homenajes que Antena 3 les hizo a estos?
El especial España según los Simpson del miércoles por la noche fue flojo. Susanna Griso no sabe interpretar a una reportera de investigación y los supuestos seguidores de la serie seguían un guión (qué triste oír a Pedro Zerolo y a Ferran Adrià nombrar a Moe y Krusty como si vieran esos nombres en un papel por primera vez en su vida).
Respecto a la serie, perdón, es que antes quería decir que el especial que le dedicaron en La ruleta de la suerte fue requetesoso. A ver, la serie, ah, sí: no es que falte valor para hablar de su declive, es que ya no queda espacio para discutir nada. Pero como simpsonmaniaco vuestro que soy, os debo una discusión; y esa discusión que os debo, os la voy a dar.