REDACCIÓN | A CORUÑA
Antena 3 emite esta noche una nueva entrega de Esta casa era una ruina, compitiendo así con Águila Roja, que ocupa el prime time de Televisión Española. En esta ocasión, el programa que presenta Jorge Fernández y produce Zeppelin TV ayudará a reparar el hogar de la familia de Avencio y Déborah, un matrimonio de La Manga (Murcia) cuya vida está marcada por la enfermedad de su hija mayor, Esther.
La niña, que tiene 5 años, nació con espina bífida. A las pocas horas de nacer, Esther tuvo que someterse a una intervención quirúrgica, y en tan solo un año, pasó por otras ocho operaciones. En una de las intervenciones, tuvieron que poner a Esther una válvula en el cerebro y un catéter para controlar la hidrocefalia. Además, otro de los problemas de la pequeña es que nació con los pies equinovaros, lo que le impide mantenerse en pie.
La falta de recursos económicos hizo que Avencio y Déborah, que tienen tres hijos más, Avencio (3 años), Jorge (2 años), Silvia (1 año) y uno más que está en camino, se pusieran en contacto con Esta casa era una ruina para reformar su hogar y arreglar la planta baja para adaptarla a las necesidades de Esther.
Para lograr reconstruir la casa en tiempo récord, el equipo del programa contará, como es habitual, con la colaboración del pueblo al completo y con los expertos del programa: la jefa de obra Margot Pardos; el capataz Raúl Vaíllo; la experta en interiorismo y creatividad Marisa Gutiérrez; y el experto en decoración de exteriores José Luis Peinado.
El programa se enfrentará en esta ocasión a la audiencia de la serie de Televisión Española Águila Roja. En el último capítulo, Margarita se enfrentó a sus secuestradores para tratar de escapar, pero tan sólo consiguió empeorar su situación. Mientras, Águila Roja y Satur siguieron una pista que los llevó hasta una sociedad secreta envuelta en el comercio de esclavas.
Visita sorpresa
Durante las vacaciones de la familia, el cantante Antonio Orozco hizo una pausa en la grabación de su disco para recibir a Déborah y Esther, fans incondicionales del artista.
Además, Avencio y su hijo mayor acudieron a un partido de su equipo de fútbol favorito, el Real Madrid, y, tras el partido, el jugador Sergio Ramos quiso ayudar al programa regalándoles un balón oficial y una camiseta dedicada.
Llamadas
En sus dos anteriores ediciones, cerca de 12.000 familias se pusieron en contacto con el programa para formar parte del proceso de selección, del que salieron las ocho familias protagonistas del espacio en cada temporada.
El último caso del que se ocupó Esta casa era una ruina fue el de la localidad de Yanguas, un pequeño pueblo de Soria que debido a un problema de envejecimiento de la población, ofrecía vivienda y trabajo a una familia joven que quisiera trasladarse a esta población. Familias procedentes de toda España se presentaron al proceso de selección. La familia escogida estaba formada por un matrimonio de Getafe (Madrid) y sus siete hijas, con edades comprendidas entre los 18 años y los 4 meses.