El diamante de la corona de la reina Isabel II, con la que será coronada Camilla, la reina consorte, abre una polémica internacional. La India reclama el Koh-i-noor, todo un símbolo de la historia británica, que llegó al Reino Unido en 1856. Este país alega que esta valiosa joya de 105 quilates fue robada durante el régimen colonial.

La coronación de Camila envuelta en polémicas históricas

La coronación de la reina consorte Camilla saca a la luz las rencillas y debates del pasado. Una historia larga, ya que desde que la India se independizó en 1947, ha exigido la devolución del codiciado diamante, incluso, presentó la petición antes de la coronación de la reina Isabel II.

Según la tradición, la reina Camilla será quien tenga que portar ahora la corona, en un acto en el que hará entrega el arzobispo de Canterbury. La noticia ya ha empezado a crear un malestar en las redes sociales, donde hay un gran número de usuarios que exigen que la familia real devuelva esta joya.

La corona está hecha en oro y cuenta con 17 zafiros, 269 perlas, 11 esmeraldas, 868 diamantes y 4 rubíes. Además del diamante Koh-i-noor también incluye otras joyas valiosas, como el zafiro de San Eduardo, el rubí del Príncipe Negro y el diamante Culliman II. ¿Qué poder tiene esta gema, sin duda, una de las más importantes del mundo?

Este diamante procede de la mina de Kollur, situada en India, que se caracteriza por la extracción de diamantes de gran valor. Según los diferentes cronistas, esta pieza fue guardada en un templo, sin embargo, al poco tiempo, fue robada. Un hecho que tuvo lugar durante la invasión al país.

La leyenda dice que quien posea este diamante dominará el mundo y que solo puede llevarlo Dios o una mujer. En cambio, si dicha joya cayese en manos de un hombre, solo le traería desgracias.