Está claro que los seres humanos somos un pozo interminable de imaginación y creatividad, especialmente cuando sacamos a pasear al pícaro que llevamos dentro. Conseguir productos gratis, engañar con juegos de palabras o querer aprovecharse de la bondad ajena, son solo algunos de los ejemplos que cada día podemos encontrar en la vida normal.

En la actualidad, además, estos trucos se comparten gracias a las redes sociales, lo que lleva a convertirse en auténticos manuales de burlas y mentiras. Sin embargo, lo bueno es saber que no todas salen bien. Al menos a juzgar por este cliente de Starbucks, en Estados Unidos, que queriéndose pasar de listo fue pillado por los empleados.

Un pedido muy especial que no salió

Este poco avispado cliente de una de las cafeterías más famosas de Estados Unidos, como es Starbucks, hizo un pedido online para después pasar a recogerlo por la barra. La diferencia estaba en que, en vez de pedir uno de los productos que sirven en este establecimiento, como son todo tipo de cafés o batidos, se limitó a pedir un vaso cuyo precio es de 5 céntimos.

La intención siguiente era dejar un mensaje a los empleados para realizar el pedido: "Hola: ¿podríais incluir un frappe de crema de fresa sin nata y sin tapa?". Al final, y para que fuera más creíble, daba las gracias. Sin embargo, los empleados pronto se dieron cuenta del intento de fraude y le anularon el pedido, reembolsando los 5 céntimos de gasto del vaso.

La empleada lo explica en TikTok

Y todo se ha sabido gracias al comentario que ha realizado la empleada en uno de sus vídeos de TikTok. Se trata de Sinead Robbins, una joven empleada de esta cadena de cafeterías, que aunque cuenta con solo 22 años ya tiene la experiencia suficiente como para descubrir cualquier treta o truco con el que engañarlos. Según ella misma confirma: "Este no es un truco que funcione en Starbucks", aunque también afirma que fue divertido.

El vídeo ha conseguido hacerse viral, contando con más de 5 millones de reproducciones, y con un buen número de comentarios para todos los gustos y opiniones.

Seguramente, el poco hábil cliente, se lo estará pensando mucho antes de intentarlo de nuevo.