25 de noviembre de 2018
25.11.2018
La Opinión de A Coruña
Cartas de los lectores

Justicia para todos

25.11.2018 | 01:40

El tema no va sobre nombrar o controlar al Tribunal Supremo, pues es sólo una ramificación final de la justicia. Lo importante y trascendental es toda la humanidad. Somos humanos? con humanidad. La cultura centrada en el yo, en el clan, en la tribu y en la nación olvida que todos somos humanos. Es necesario fomentar la cultura universal y participativa (incluso la educación emocional) para evitar conflictos de grupos. La meta final y, que por las buenas o por las malas se impondrá, es que todo el mundo pueda vivir y trabajar en el territorio que desee y con la inmersión en la cultura de convivencia y valores fundamentales similares. Actualmente abrir de golpe todas las fronteras produciría un tremendo choque económico y especialmente social, y prueba de ello es que con las inmigraciones actuales vuelven a surgir los nacionalismos en muchos países. Para solucionarlo los gobiernos a través de la ONU y organizaciones internacionales deberían desarrollar una legislación, como existe con el Tribunal Penal Internacional, para establecer a cada estado una cuota de inmigración anual, la cual debe ser suave, lenta y progresiva hasta culminar dentro de más de 100 0 200 años; ningún gobierno podría bajar esa cuota y los partidos políticos no podrían prometer a los nacionalistas una disminución de entrada o una expulsión de emigrantes. Al final del período tendríamos libertad de traslado de personas, de empresas y de capitales. Este esquema no es nada utópico, pues en la práctica incluso Estados Unidos establece un cupo o tope para inmigración, y en la Unión Europea ya funciona esta libertad de traslado. Precisamente la creación de la Unión Europea mitiga un montón de enfrentamientos entre sus países (véase el pasado), y en donde la libertad de comercio favorece el desarrollo económico. Aclaración: El establecimiento de cuotas mínimas de inmigración (la emigración ya se permite en todo el mundo excepto en algún país totalitario) tendría que hacerse con requisitos, teniendo en cuenta preferentemente las situaciones culturales, económicas y personales de los solicitantes de visados.

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