M. Ballesteros / J.L. Álvarez.A Coruña

La compleja trama empresarial diseñada por Castro Valdivia incluye decenas de sociedades energéticas en las que se repite varias veces el nombre del presidente de la patronal gallega, Antonio Fontenla, y en el que también aparece la familia directa de su amigo Francisco Vázquez y otros muchos nombres que el juez deberá aún investigar. La noticia de los negocios energéticos de Fontenla, Vázquez y Castro Valdivia dio lugar a numerosas reacciones políticas, a una comparecencia parlamentaria y a una investigación judicial y ha hecho planear enormes dudas sobre la forma de tramitar los derechos energéticos por parte de la anterior Xunta, gobernada por el PP. De la complicada maraña empresarial que ha dado lugar a la denuncia de la Fiscalía del TSXG, LA OPINIÓN logró desenredar una parte tirando por el hilo de Iglevaz.-¿Qué es Iglevaz? El nombre de esta empresa coincide con los apellidos de Francisco Vázquez y su mujer, María del Carmen de la Iglesia, pero fue constituida por el constructor Antonio Fontenla en 1998. Cuatro años después se la transmitió a De la Iglesia, con la que Vázquez está casada en régimen de gananciales, y a sus dos hijos. Iglevaz ya poseía entonces el 50% de la compañía Hidroeléctrica del Arnoya, cuya otra mitad se repartía a partes iguales entre Gespifont -de Fontenla y su familia- y Luis de Valdivia SL -controlada por Luis Castro Valdivia-. Gracias a estas transmisiones, los Vázquez, Fontenla y Castro Valdivia se convirtieron en socios en el sector energético.-¿Cuáles son los intereses de Hidroeléctrica del Arnoya? La compañía, que está controlada por los Vázquez, explota dos minicentrales hidroeléctricas en los ríos Corzán y Xallas, en los municipios de Negreira y Serra de Outes. En julio de 2005, cuando la Xunta del PP estaba ya en funciones, la hidroeléctrica obtuvo la aprobación definitiva para construir y gestionar un parque eólico en los municipios lucenses de Ourol y Muras. El proyecto para el parque eólico de O Chao, cuyo presupuesto es de 10,4 millones de euros, recibió de la Xunta todos los informes técnicos y ambientales favorables en 11 meses.-¿Qué relación existe entre Antonio Fontenla y Luis Castro Valdivia? El cuñado del director xeral de Industria con la Xunta del PP entró en contacto con el constructor coruñés cuando éste lo introdujo en la Asociación Provincial de la Construcción, que Fontenla presidía.-¿Qué intereses tiene Castro Valdivia en el sector energético? El empresario, que está casado con una hermana de Ordás Badía, aparece, según el fiscal, en los órganos sociales de 35 empresas que tienen como objeto social la explotación de instalaciones hidráulicas y eólicas. Gran parte de estas sociedades están ubicadas en su propio domicilio, en el número 1 de la calle Fama, mientras que otras tie-nen su dirección en el número 6 del Cantón Grande, donde también Antonio Fontenla tiene algunas de sus empresas. Iglevaz es una de las compañías que durante distintos periodos fijó su domicilio en esas direcciones.-¿Qué descubrió la Consellería de Industria en su investigación? El departamento que dirige Fernando Blanco constató la impresionante capacidad emprendedora de Castro Valdivia desde que su cuñado asumió la Dirección Xeral de Industria y también descubrió que algunos de los expedientes relacionados con empresas vinculadas al industrial se tramitaron con una rapidez inusual. Ordás Badía firmó la autorización de nueve proyectos hidráulicos de su cuñado. Industria también señaló que algunos documentos administrativos referidos a las minicentrales estaban modificados, uno de ellos "con tippex" y bolígrafo.-Además de lo denunciado por el fiscal, ¿obtuvo Castro Valdivia algún beneficio más en el sector? Castro Valdivia consiguió que Endesa, la compañía para la que ahora trabaja su cuñado en Portugal, cediese importantes derechos eólicos a empresas gestionadas o participadas por él. La compañía traspasó más de 96 megavatios de conexión en los municipios de Ourol y Muras a sociedades relacionadas con Castro Valdivia sin recibir ninguna contraprestación.-¿Existe algún límite para la concesión de parques eólicos? La Xunta estableció en 2004 que la potencia máxima que puede otorgarse a parques eólicos promovidos por una misma persona o una sola empresa que no formen parte de un plan eólico empresarial es de 15 megavatios. Luis Castro Valdivia ha logrado acumular en diversos parques de Lugo 50,4 megavatios, tres veces más de lo permitido por la ley.-¿Cómo se obtienen permisos para explotar centrales hidroeléctricas? Como los ríos son una propiedad pública, la explotación de un tramo de cauce hidráulico requiere una concesión administrativa por parte de la Xunta y por un tiempo determinado. Toda concesión se otorgará según las previsiones de los planes hidrológicos, con carácter temporal y plazo no superior a setenta y cinco años. Su otorgamiento es discrecional, pero toda resolución debe ser motivada y adoptada en función del interés público. Son por ello los promotores los que solicitan el permiso para ubicar una instalación en un punto que ellos propongan y es la Administración autonómica, tras los pertinentes informes ambientales, la que debe decidir si otorga o no la licencia.-¿Qué ventajas tiene invertir en minicentrales? Las licencias en un sector de las energías renovables son un negocio seguro. Los propietarios de las minicentrales hidroeléctricas tienen garantizada la venta de su producción, ya que el mercado energético español está organizado de tal forma que las energías renovables, como la hidráulica y la eólica, son las primeras que se consumen cada día. Las empresas eléctricas están obligadas a comprar toda la producción.-¿Cuánto cuesta un megavatio de potencia? Cada licencia para producir y comercializar un megavatio de potencia eólica se cotiza en el mercado a 1,3 millones de euros.