J. L. Álvarez / M. Ballesteros.A Coruña

El constructor coruñés José Luis Jaime Martínez Díaz, responsable de una de las principales contratistas de obras del Ayuntamiento de A Coruña, tendrá que prestar declaración ante el juez en relación con la trama eólica desvelada por LA OPINIÓN.Martínez Díaz es uno de los fundadores y actualmente administrador único de la sociedad mercantil Cuadernas y Arcos, la tercera constructora que más facturó al Ayuntamiento de A Coruña durante 2005 por obras contratadas.El fiscal que investiga la trama eólica -y que ya presentó denuncia contra el ex director xeral de Industria, Ramón Ordás Badía, y contra su cuñado, el empresario Luis Castro Valdivia, por tráfico de influencias- solicitó ya al juzgado que cite a declarar, "en concepto de testigo, por el momento", a José Luis Jaime Martínez Díaz, que como informó este diario compró por 600 euros (100.000 pesetas) una concesión energética que le otorga derechos para generar energía hidroeléctrica por una potencia valorada en 10 millones de euros (1.666 millones de pesetas).Cuadernas y Arcos tiene su sede en el número 6 del Cantón Grande, el mismo edificio en el que se ubican sociedades de Luis Castro Valdivia y de sus socios Antonio Fontenla, presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, y de la mujer y los dos hijos de Francisco Vázquez.El constructor coruñés, que en el primer semestre de 2005 recibió del Ayuntamiento de A Coruña adjudicaciones de obras por importe de 3,3 millones de euros (algo más de 550 millones de pesetas), adquirió a Luis Castro Valdivia los derechos para explotar una minicentral hidroeléctrica en el río Landro a su paso por el municipio lucense de Ourol.El constructor se hizo con estos derechos en agosto de 2005 mediante la empresa Sociedad Lucense de Energía Hidráulica y Eólica, una sociedad limitada que él mismo había constituido sólo cinco días antes. Dos meses después, Augas de Galicia autorizó la minicentral solicitada, con una potencia de 10 megavatios y cuyo valor de mercado puede alcanzar los 10 millones de euros, lo que supone la obtención de un beneficio 16.600 veces mayor que la inversión realizada.El administrador de Cuadernas y Arcos, cuya empresa carecía de experiencia alguna en el sector energético, le compró los derechos de la minicentral a Luis Castro Valdivia, que junto a Antonio Fontenla se había hecho con el control de una concesión inicialmente prevista para una sociedad mercantil de titularidad municipal.José Luis Jaime Martínez Díaz constituyó el 10 de febrero de 2005 ante un notario la empresa Sociedad Lucense de Energía Hidráulica y Eólica, una sociedad limitada con un capital social de 4.000 euros de la que él era el único socio. El día anterior, un informe de Augas de Galicia había propuesto la adjudicación de los derechos para explotar la minicentral en el Landro a la Hidroeléctrica de Ourol, fundada con capital municipal pero después controlada por Fontenla y Castro Valdivia mediante una ampliación de capital.La Xunta adjudicó finalmente la concesión el 3 de agosto de 2005, sólo un día antes de que tomase posesión el nuevo Gobierno y el PP abandonase el Ejecutivo gallego tras perder la mayoría absoluta en las elecciones autonómicas celebradas el 19 de junio.La adjudicación de la concesión hidroeléctrica se produjo a pesar del proceso judicial abierto en torno a esos derechos y a la existencia de un incidente de ejecución pendiente de resolución por parte del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que anuló casi todo el proceso administrativo desarrollado para elegir al beneficiario de la concesión.Los derechos fueron vendidos además a pesar de que la compraventa de la concesión estaba expresamente prohibida por una resolución de la Xunta. Esta operación es una de las irregularidades desveladas por LA OPINIÓN, constatadas por la Xunta y ahora denunciadas por el fiscal.