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La familia de la víctima pide 21 años y medio de cárcel para el asesino de Oza

La acusación particular sostiene que M.G. cogió en As Pontes una escopeta con el propósito de matar a José Martínez

Imagen de archivo de un agente de Policía Nacional

Imagen de archivo de un agente de Policía Nacional / POLICÍA NACIONAL

María Pardo A Coruña

La familia de José Martínez Hilario, el hombre que falleció tiroteado el 16 de julio de 2008 en el barrio de Oza, pide una condena para el autor de los disparos, M.G., de 21 años y medio de prisión. La pena que solicita la acusación particular es más elevada que la propuesta por la Fiscalía, que en su escrito de conclusiones provisionales reclama 17 años de privación de libertad por un delito de asesinato, otro de tenencia ilícita de armas y un tercero contra la seguridad vial.

La acusación particular le imputa al acusado los mismos delitos, pero entiende que la ingesta de alcohol previa al crimen no puede ser entendida como una circunstancia atenuante, como sí considera el representante del Ministerio público. El abogado de la familia de la víctima defiende que M.G. bebió con el propósito de acabar después con la vida del que había sido su vecino.

Los hermanos y la pareja del fallecido sostienen que el procesado recogió la escopeta que utilizó para disparar a la víctima en casa de su abuela, en el municipio de As Pontes, donde residía en el momento de los hechos. Se trata de un arma de caza que estaba a nombre de su hermano y para la que no tenía permiso. La acusación particular afirma en su calificación provisional que el acusado metió el arma y varios cartuchos en el maletero de su coche con la única idea de matar a José Martínez.

De las declaraciones prestadas en fase de instrucción se desprende que las relaciones entre asesino y víctima eran malas desde hacía tiempo. La acusación particular explica en su escrito que el fallecido, al igual que otros muchos residentes, habían llamado la atención al acusado en diversas ocasiones por molestar al vecindario con música demasiado elevada a horas intempestivas. M.G. subía el volumen el aparato del reproductor cuando estaba en casa de su madre o al volante del coche de la mujer. Los hermanos del fallecido creen que el procesado estaba enfadado con él por haberle reñido. Además, la relación entre ambas familias era tensa debido a antiguos problemas de convivencia, pues ambas habían residido en el mismo inmueble de Oza.

Sobre las dos de la tarde del 16 de julio, M.G. detuvo su vehículo en Camino de Oza, donde sabía que trabajaba la víctima. Bajó del coche, en el que también viajaba su hermano, y disparó presuntamente a la víctima cuando estaba a un metro de distancia. Uno de los proyectiles le alcanzó en la zona del tórax, provocándole la muerte de forma casi inmediata, pues le afectó a órganos vitales como el corazón, el pulmón y el hígado.

El acusado huyó en su vehículo, pero antes disparó contra el local donde trabajaba el fallecido. El juicio por estos hechos se celebrará en la sección primera de la Audiencia Provincial del 1 al 3 de febrero.

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