31 de enero de 2011
31.01.2011

El Ayuntamiento abandona en Penamoa material tóxico de las chabolas que derribó

El Gobierno municipal recogió todas las piezas de las que estaban hechas las barracas excepto las uralitas, que necesitan un tratamiento específico porque contienen amianto

31.01.2011 | 02:11
Imagen de una de las zonas del poblado en la que se acumulan uralitas. / eduardo vicente

El Ayuntamiento abandonó en Penamoa uralitas procedentes de las chabolas que derribó en junio del año pasado tras realojar a sus habitantes. El Gobierno municipal recogió el resto de materiales de los que estaban fabricadas las barracas porque es fácil desprenderse de ellos. Las uralitas, sin embargo, contienen amianto, por lo que hay que seguir un protocolo específico para deshacerse del material tóxico.

Los trozos de los tejados de las chabolas se amontonan en varias zonas del asentamiento y los residentes en el poblado que aún no han sido recolocados por el Concello inhalan a diario polvo de amianto. El Ejecutivo municipal aseguró a este diario, tras ser preguntado sobre las uralitas que permanecen en Penamoa, que la Concejalía de Medio Ambiente realiza los trámites para desprenderse del material.

Los techos de las barracas que ordenó derribar el Ayuntamiento se almacenan en el asentamiento desde el 10 de junio del año pasado, fecha en la que el Gobierno local dio por concluido el proceso para recolocar a los vecinos de Penamoa. La Concejalía de Servicios Sociales aseguró entonces que había liberado de chabolas el 80% de la superficie del poblado y que había realojado en viviendas de la ciudad y del área metropolitana a 52 familias.

Los operarios contratados por el Concello destruyeron las barracas, pero amontonaron en diferentes zonas del asentamiento, principalmente en la que está más próxima a los depósitos de agua, las uralitas de los tejados. En la actualidad en Penamoa residen al menos 23 chabolistas, contra los que el Ejecutivo municipal presentó demandas civiles para obligarlos a abandonar el asentamiento.

Los jueces ya dictaron sentencia contra los 23 vecinos de la zona a finales del pasado mes de noviembre. Los magistrados ordenaron a 21 de ellos dejar el poblado en un plazo de diez días; y a los otros dos les dieron veinte días de plazo a partir de que les fuesen notificados los fallos judiciales. Los residentes en Penamoa están obligados a acatar las sentencias, bien de forma voluntaria o por la fuerza. En caso de que se nieguen a liberar los terrenos propiedad del Ayuntamiento, los jueces solicitarán la intervención de las fuerzas de seguridad.

Los afectados ya han recibido la notificación de los fallos, según aseguraron a este diario fuentes judiciales, y se niegan a acatarlos, por lo que en cuanto transcurra el plazo fijado la Policía Nacional será requerida para expulsarlos de Penamoa. Las familias que aún viven en el asentamiento, según la concejalía dirigida por Silvia Longueira, se negaron a recibir los cursos del Ayuntamiento para ser realojados en viviendas.

El Concello escogió el proceso más rápido para desalojar a los chabolistas del asentamiento, ya que las demandas civiles de este tipo se resuelven en muy poco tiempo. En estos procedimientos la capacidad de defensa que tienen los implicados es limitada porque para tener derecho a ella deben depositar una fianza en el juzgado.

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