El barítono coruñés Borja Quiza compartirá mañana el escenario del teatro Colón con la soprano donostiarra Ainhoa Arteta y la Orquesta Gaos y su coro, bajo la dirección de Fernando Briones, en el Concierto Solidario Padre Rubinos, que recaudará fondos para el albergue de la asociación. Pese a que las entradas para el recital, que comenzará a las 20.30 horas, llevan días agotadas, los que deseen aportar un donativo a la fila cero del espectáculo lo pueden hacer en la cuenta 2080-0000-72-3040006739 de Novagalicia Banco.

-¿Había cantado antes junto a Ainhoa Arteta?

-Es la primera vez. A principios de 2012 vamos a hacer la producción de La Bohème en el Liceo de Barcelona, pero creo que estaremos en repartos diferentes, así que no sé si coincidiremos en la función.

-¿Cómo cree que funcionarán como dúo?

-Va a ser un concierto muy bonito, porque tanto Ainhoa como yo somos especialmente reconocidos por nuestra expresividad y comunicación con el público, por lo que seguramente va a ser un recital muy especial.

-Es verdad, ambos destacan por su capacidad dramática además de vocal.

-Está fatal hablar de uno mismo en esos términos (risas), pero es verdad que se nos conoce más por eso. Básicamente, es una capacidad de comunicar con el gran público que es innata, que se tiene o no se tiene.

-¿Qué le parecen las iniciativas benéficas como este recital a favor de Padre Rubinos?

-En mi corta carrera siempre que ha surgido algún acto de este tipo y lo he podido compaginar con mi agenda profesional, me he ofrecido voluntario, porque es lo menos que podemos hacer los que desde nuestra imagen o nuestra posición podemos atraer el interés o la atención sobre un tema.

-¿Es diferente el ambiente que se respira en una cita de esta clase que en un concierto convencional? ¿Es menor la presión?

-Sí, pero sobre todo por el tipo de público. Este tipo de conciertos atrae a más gente de fuera del círculo de la lírica que al público habitual de este tipo de espectáculos. Estas citas son algo a lo que la gente va también por aportar algo a una causa, independientemente de que sea un concierto lírico o uno de Melendi (risas). Pero estos recitales son también muy atractivos para los cantantes, porque por una vez tenemos público delante que te ofrece la opción de ser captado para el mundo de la lírica, porque puede que nunca haya visto un concierto de este tipo y le puedas meter el gusanillo.

-¿Y un artista asume de manera diferente esta clase de conciertos a otros?

-Lo que define a un artista es una personalidad muy fuerte y un determinado talento para una disciplina, y yo creo que a nivel conceptual un artista hace bien su arte porque sí, porque lo siente de esa manera. Lo hace para uno mismo, independientemente de qué le guste a unos o a otros. En el momento en el que uno hace algo con la intención de contentar a alguien, pierde el concepto de arte, por lo que yo no cambio mi manera de cantar dependiendo de la ciudad en la que estoy, el tipo de público o si canto zarzuela u ópera. Intento ser fiel a mi propio criterio.

-El programa de este concierto solidario en favor de Padre Rubinos se va a basar en piezas populares de la historia de la ópera y la zarzuela.

-Sí, es un repertorio que creo que va a gustar muchísimo, con alguna que otra sorpresa. Hay un poco de ópera y un poco de zarzuela, pero todos los números son sobradamente conocidos. La primera parte del recital va a ser orquestal, pero también con piezas muy populares. Creo que va a ser un gran evento.

-¿Qué proyectos tiene cerrados para 2012?

-Voy a cantar dos producciones en el Liceo, primero Las bodas de Fígaro y luego La Bohème, y después tengo una producción en el teatro de la Zarzuela, iré a Venecia con El barbero de Sevilla, y estaré también en Florencia.

-No para usted de trabajar.

-Son tiempos difíciles para todos; cada vez hay menos inversión en cultura, con lo que se programa cada vez menos, y eso deja menos opciones, por lo que no me puedo quejar.