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El Concello legaliza la actividad de la maderera de Os Rosales tras seis años de quejas vecinales

Urbanismo alega que el PGOM de 1998 reconoce los usos "existentes" de Maderas Peteiro mientras no se apruebe el plan parcial para convertir el suelo en residencial, aunque la licencia es de ebanistería

Parcela de Maderas Peteiro en la Carretera de Los Fuertes. / juan varela

Parcela de Maderas Peteiro en la Carretera de Los Fuertes. / juan varela

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Ángela Fernández | A Coruña

El Concello legaliza la situación de la fábrica de maderas de Os Rosales tras seis años de quejas vecinales y una sentencia que exigía a la empresa Maderas Peteiro que regularizara su licencia de apertura. A través de un proyecto de instalaciones y usos, la Concejalía de Urbanismo permite a la compañía ubicada en la Carretera de los Fuertes que siga realizando hasta tres tipos de actividades: fabricación de piezas de madera, comercio de las mismas y aserrado y preparación industrial del material, pese a contar solo con permiso de ebanistería desde el año 1973. Aunque existían varios informes desde 2006 contrarios a dar el visto bueno al funcionamiento de la empresa en esas condiciones, tras el cambio de Gobierno local y un año después de una sentencia que obligaba a la regularización, Maderas Peteiro presenta un proyecto de legalización que Urbanismo sí acepta y que ya está en exposición pública, a falta de la aprobación definitiva.

El principal razonamiento de los técnicos de la concejalía es que el plan general de 1998 "reconoce los usos actualmente existentes en tanto no se aprueben los instrumentos de desarrollo que el PGOM establece para la parcela". El desarrollo del plan supondría el cambio del suelo de industrial a residencial con el traslado de la empresa, pendiente desde hace años. El informe establece que las licencias con las cuenta la fábrica son de ebanistería, de 1973, y la de utilización de una planta de cogeneración, desde 1997, y reconoce que desde entonces "se ampliaron diversas construcciones", pero añade que estas novedades ya aparecían "reflejadas parcialmente" en la cartografía del documento urbanístico. El texto contempla la zona como "área de transformación" por la recalificación del suelo y condiciona tal cambio a un plan especial de reforma interior que, apuntan, no ha sido tramitado.

La empresa presentó, a finales del año pasado, ante el Concello dos medidas "correctoras" para regularizar su situación: un proyecto de usos realizado por un ingeniero industrial, en el que se contempla la actividad de "elaboración de madera y cogeneración", y una evaluación de incidencia ambiental. Ambas son, dice el ingeniero técnico, "suficientes para el desarrollo de la actividad solicitada". Y es que las quejas vecinales por los ruidos y molestias de la fábrica fueron el detonante de la polémica en el año 2006. Poco después de iniciarse las protestas, que se centraban también en la actividad nocturna de la industria, el titular de Maderas Peteiro inició un proceso para el cambio de titularidad de las licencias. Un proceso que ahora también se aprueba, en el mismo expediente, pese a los reparos que realizaron diversos funcionarios municipales, ya que Urbanismo ya había destapado las incongruencias entre la actividad y los permisos de la compañía. Así, en mayo de 2011 se deniega la modificación en el titular de las licencias "en tanto no se documente todo lo relativo a las instalaciones existentes en la actualidad". Eso sí, ya se apuntaba a unas posibles "medidas correctoras" para poder continuar la tramitación.

Tras los requerimientos del Concello, desde 2006 para legalizar la situación, llegaron los de los tribunales. En septiembre de 2010, el juez dispone que la licencia de ebanistería no cubre las actividades que se están desarrollando en la zona y obliga a tramitar los permisos correspondientes. En julio de 2011 los vecinos exigen que se cumpla la sentencia aunque, a día de hoy, sigue sin haber finalizado el trámite. Eso sí, fue a partir del verano del año pasado, ya con el PP en el Gobierno local coruñés, cuando la empresa comienza los trámites para regularizar su actividad.

Los vecinos de la calle Simón Bolívar, dentro del polígono residencial de Os Rosales, siempre alegan que el Ayuntamiento les prometió que cuando vivieran en sus casas ya habría desaparecido la actividad industrial de la zona. No fue así, aunque el plan general de 1998 ya contemplaba el traslado de la fábrica a una zona alejada de los edificios. Once años después de la aprobación del documento urbanístico y con la intensificación de las protestas de los residentes, el anterior Gobierno local consiguió firmar un acuerdo con la dirección de la empresa para el movimiento de la fábrica a otro lugar.

El pacto se rubricó en 2009 y estaba condicionado a la aprobación del nuevo PGOM coruñés. Tras la luz verde definitiva al plan, Maderas Peteiro se compromete a abandonar la Carretera de los Fuertes en un plazo máximo de cuatro años, sin especificar cuál sería su futura ubicación. El actual Ejecutivo municipal mantiene que en verano de este año se dará el visto bueno al documento urbanístico, por lo que antes de 2016 se produciría el movimiento de la maderera. En el solar donde se ubica se podrán construir viviendas, tal como estaba previsto en el plan general aún vigente.

El aprovechamiento urbanístico de los terrenos fue siempre el problema entre Concello y la empresa, que pedía más edificabilidad de la que ofrecía la administración local. Finalmente está planteado que se levanten edificios en un total de 20.340 metros cuadrados. Un beneficio para la compañía que hace que en el acuerdo firmado con el Ayuntamiento éste disponga que el cambio de ubicación es "viable económicamente". El anterior Gobierno local también explicaba en el documento que pretendía evitar actividades industriales en "zonas contiguas a espacios residenciales muy poblados".

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