13 de mayo de 2012
13.05.2012

El entorno del faro debe protegerse para blindar el título de patrimonio universal Giro en la promoción turísticahacia los pueblos con tradición celta

El presidente del Instituto Torre de Hércules, un arquitecto y un guía turístico aconsejan reflexióny creatividad para componer un plan director que pueda ensalzar el monumento y sus alrededores

13.05.2012 | 02:00

El arquitecto Fernando Agrasar, el presidente del Instituto Torre de Hércules, Segundo Pardo, y el vicepresidente de la Asociación Profesional de Informadores Turísticos (APIT), Suso Martínez, analizan en LA OPINIÓN lo hecho hasta ahora y el futuro de la Torre de Hércules, cuando están a punto de cumplirse tres años del reconocimiento del faro como patrimonio de la humanidad.

S. Martínez: El nombramiento siempre es positivo, pero la Torre ya era para nosotros universal y sigue siendo el único faro romano que hay en todo el mundo. Lo que ha hecho la declaración es ahondar en el conocimiento público del monumento. De los cruceristas que llegan a A Coruña, hasta ahora solo los irlandeses visitaban la Torre de Breogán, y ahora va absolutamente todo el mundo porque todo lo que hay alrededor de la proclamación hace marketing turístico. A ese nivel ha sido extraordinario, y a otros niveles me encantaría que, gracias a la declaración, se confirmarse y garantizase que las 47 hectáreas que la rodean fueran intocables.

S. Pardo: El nombramiento fue un trabajo ímprobo, iniciado por un grupo de personas que no contó con apoyo de las administraciones y tampoco empresariales. Nos llamaron locos y visionarios y nosotros organizamos el trabajo con nuestro esfuerzo. Aún después de su declaración, el aporte de las administraciones y de las entidades privadas ha sido nulo. El PP, tanto en la oposición como ahora, ha sido bastante más coherente con lo que significa el monumento en sí que lo que se pudo hacer anteriormente. Lo que ha sido realmente importante, y lo que ha dado a conocer la Torre como Patrimonio de la Humanidad, ha sido el trabajo de una entidad privada apoyada como otra, la antigua Caixa Galicia, más el patrocinio del colegio de arquitectos y de ingenieros.

F. Agrasar: Tres años en la historia de la Torre es muy poco. El hecho de que una declaración tan importante para dar a conocer el monumento, como la de Patrimonio de la Humanidad, no haya tenido suficientes apoyos públicos se traduce también en aquel proceso de las principales pegas de la Unesco, a las agresiones urbanísticas al entorno de la Torre. En ese balance de tres años, habría que preguntarse qué ha pasado, qué medidas se han tomado. La declaración no es un título a perpetuidad, sino que se gana y se pierde. Esta ciudad, que es tan rica en patrimonio, naturaleza e iniciativas ciudadanas para defensa, a veces no ha contado con el apoyo de las autoridades para defenderlos. En estos tres años ha habido alguna iniciativa, pero de carácter menor, estamos aún esperando por las actuaciones y decisiones en materia urbanística.

S. Pardo: Lo importante, a partir de ahora, es no permitir más actuaciones urbanísticas de las que ya hay consolidadas. Hay un dato curioso: el día en que la Torre ganó el título, Bremen lo perdió. Construyeron un puente de cuatro carriles que oculta la vista de la ribera del río y de las construcciones del siglo XVIII. Ser Patrimonio de la Humanidad exige unas cuestiones y ya fueron requeridas por la Unesco el mismo día del nombramiento y ahora las exige Icomos.

F. Agrasar: Siempre tendemos a pensar, en términos arquitectónicos o urbanísticos, que las actuaciones en el entorno suponen poner cosas. Y yo creo que ahora mismo en la Torre lo que hay que hacer es retirarlas. Por ejemplo, hay dos cosas que se podrían retirar: la rampa de acceso es impresentable. La experiencia de la visita con esa autopista a ninguna parte no se sostiene. Y otra más: ya forma parte del debate ciudadano el futuro del edificio de la cárcel, que se está destruyendo, y lo tratamos como algo independiente del valor arquitectónico de la Torre y de su entorno, cuando es una pieza clave. Se ha hecho alguna actuación modesta, pero interesante, como ese esfuerzo en el paseo que bordea la costa. El paseo marítimo fue una obra importante, pero poco sensible. Fue una oportunidad perdida, porque no tiene que tener una sección en todas las partes, podría ser más sensible en cada zona. Se ha hecho alguna actuación paliativa, de ajardinamiento, de acceso a la playa de As Lapas y que permite otro recorrido peatonal hacia la Casa de los Peces. Habría que actuar con más contundencia ahí: quitando cosas, en vez de ponerlas. La cárcel, la Casa de los Peces, la Torre, las esculturas y los restos de la batería militar, en punta Herminia, es una oportunidad donde hay que limpiar, despejar, retirar y tener un buen plan director.

S. Pardo: El plan director es ahora lo más importante. Cuando se estaba ultimando el expediente el plan director ya se exigía y dentro de las reclamaciones de la Unesco ya estaba el mismo día de la declaración, y decía qué puntos determinados y concretos que debía incluir. Tendría que haberse presentado ya, y si se perdonó fue por la labor del exministro César Antonio Molina. En el anterior Gobierno local, nunca supe que se hubiese desarrollado el plan director, nunca lo supe, y ahora parece ser que se contrató y que se está haciendo. Pero hay que tener en cuenta que el plan director es un plan de protección de la zona que ya está limitada por la Unesco. En ese plan no cabría nunca la urbanización de San Amaro, porque si se llevase a efecto y, estaba contemplada en el plan general, ahora en revisión, la Torre perdería su denominación. De ahí la importancia del plan director y yo lo ampliaría más, con la ley de protección de parque nacionales. ¿Por qué la administración pública no pide esta declaración con el entorno de la Torre de Hércules? El plan director es solo para la zona concreta, pero estaría más protegido si todo ese entorno estuviese recogidoporque todo lo que está dentro de un parque natural es intocable.

S. Martínez: De cara al futurohabrá que escoger el discurso turístico, que puede engendrar protección del patrimonio o al revés. Puede seguir siendo de carácter local, solo confiando en que es Patrimonio de la Humanidad y ha de visitarse, y con un aparcamiento y los servicios que necesitan, más o menos, los turistas. Pero existe otra opción, que los responsables políticos estén a la altura de este edificio, que es único en el mundo. Hay que ser ambiciosos y valientes. Somos un puerto de entrada a Europa, el otro día había en la ciudad 3.000 cruceristas, y más del 70% son británicos, o norteamericanos, y la Torre es de Hércules para las gentes mediterráneas, pero para nuestros vecinos es de Breogán. Existen entidades hoy en día, como el Instituto de Estudios Celtas, que publican acerca de esta temática. Al igual que un cristiano debe visitar Santiago o Jerusalén, yo quisiera que alguna vez tengamos aquí políticos que entiendan la promoción de la Torre en el sentido en que toda persona interesada en el mundo atlántico, celta, ha de visitarla. Hay que cambiar el enfoque turístico, para que sea universal porque creo que seguimos teniendo una visión nacional.

S. Pardo: Hay que hacer una promoción de la ciudad de cara al exterior. Los ciudadanos coruñeses la Torre ya la conocen, porque la tienen como una cosa suya. Pero eso no basta. Por eso Icomos exige que hay que ampliar el horizonte, hay que promocionar la ciudad con el bien cultural que tiene de cara al exterior.

F. Agrasar: El éxito de la Torre como imán de atracción de visitantes a la ciudad tiene que ver con que conjuga muchos intereses. Si solo tuviera interés histórico, o arquitectónico... vendrían unos públicos muy limitados, pero tiene todo tipo de intereses. Muchas veces las ideas y las iniciativas que se articulan para estas cuestiones parten de una visión un poco antigua de las cosas. Cuando hablamos de centro de interpretación, espacio museístico, mucha gente piensa cosas del siglo XIX. No puede haber un equipamiento cultural con un solo uso y la cárcel no se ajusta en escala a laTorre. Hay que mirar otras cosas, como que no se observa una dinámica en las calles próximas con respecto al monumento. La Torre y su entorno tiene enormes posibilidades.

S. Martínez: Las 47 hectáreas de alrededor son un parque temático del atlantismo, a mí, como guía, me sirve para explicar la historia de la Torre. Y esta historia interesaría a galeses, escoceses, irlandeses, estadounidenses... En la cárcel, mis compañeros me comentaban que lo veían grande y potente para un lugar donde centralizar este mundo. No solo donde ofrecer nociones interpretativas de la Torre sino para institutos de estudios, y hacer de A Coruña la capital del mundo atlántico. Hace falta imaginación y valentía.

S. Pardo: Hay que ponerse las pilas con el edificio de la cárcel. Si ese edificio sigue perteneciendo a Instituciones Penitenciarias, lo que hay que hacer es negociar o salir a la calle, si hace falta. Es grande, sí, pero se está cayendo.

F. Agrasar: Nada arruina más a un edificio que su falta de uso.

S. Pardo: No tiene que ser todo para un museo de la Torre, pero hay mucha cantidad de aparatos, de cuestiones relativas a la Torre que están repartidas por toda España.Yse pueden hacer también otras cosas, cultural, social... Dentro del plan director, el Consorcio de Turismo puede ser una institución que promocione la Torre fuera de nuestras fronteras pero no es quien para musealizar. Eso tiene que ser un organismo distinto. Y, en cuanto al turismo, hay que ir un poco más allá del promontorio ártabro. Por historia y por lo que está escrito, en diversos libros y estudios, estamos mucho más allá que otras comunidades de España en relación con el mundo atlántico.

S. Martínez: En el mundo turístico muchas veces se funciona a través de tópicos y de clichés y hacerlo lleva mucho tiempo. En Santiago o Roma todo el mundo sabe a lo que va, y todo tiene el mismo valor de Patrimonio de la Humanidad. En A Coruña aún no lo saben. Ha de ser capital del mundo atlántico, histórico y mitológico. Cultivemos las historias celtas. Y aprovechemos el turismo de cruceros.A Coruña será un sitio coqueto, bonito, con una Torre que se puede visitar, y nos vamos, o bien puede estar a la altura de esta ciudad, que hasta hace poco tenía ambición de liderazgo.

F. Agrasar: Hay que hacer una reclamación a las autoridades, al poder político. Cuatro años de legislatura con un monumento de 2.000 es ridículo. No se pueden tomar decisiones con un horizonte de cuatro años, hay que reclamar a los políticos de todas las administraciones la grandeza de preparar el terreno para que los siguientes lo sigan preparando y que, a lo mejor dentro de doce años, se pueda ejecutar. Hay que hacer una previsión de futuro, que no se busque la inauguración y la rentabilidad política. Lo que hay que hacer no es una gigantesca inversión constructiva, pero necesita inteligencia, imaginación, poso y reflexión. Y hay que pensar que a lo mejor dentro de dos legislaturas se corta la cinta.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

GALICIA EN VINOS

Galicia en Vinos

Todos los vinos de Galicia

Consulta aquí todos los vinos de las cinco denominaciones de origen de Galicia
 


esquelasfunerarias.es
Enlaces recomendados: Premios Cine