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Integración social a través del arte

El Proyecto Ars reúne en talleres artísticos a 96 adolescentes de centros de protección de menores para que desarrollen su imaginación y busquen una vía de escape en la creatividad

Integración social a través del arte

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Noelia Díaz| A Coruña

El arte puede ser una vía de escape para muchos jóvenes y una manera de expresar sus sentimientos y dar rienda suelta a su creatividad, muchas veces oculta bajo una capa de introversión o miedo al ridículo. El Proyecto Ars, organizado por la Fundación Camiña Social y la Fundación Luis Seoane, ha reunido en unos talleres artísticos a 48 adolescentes que han cometido algún delito y se encuentran en centros de protección de menores, con el objetivo de potenciar su sentido artístico y fomentar normas de convivencia entre ellos.

Los talleres, de tres horas semanales, están coordinados por el artista venezolano César Fernández Arias, Premio Nacional de Ilustración en 2000, quien ayuda a los alumnos a desarrollar su imaginación y sus técnicas de creación. Los materiales más utilizados por Fernández Arias son los reciclados, por lo que las primeras obras del Proyecto Ars -que ya pueden verse en la Fundación Luis Seoane- están compuestas con cartón, revistas, chapas de botellas, cuerdas... Esta iniciativa permitirá a la Comisión Europea comprobar si la creación artística es eficaz para mejorar factores personales y sociales de los participantes, y si es útil para proporcionarles recursos que favorezcan su integración en la sociedad.

"Muchos se sorprenden al ver sus obras, y es que alguien sin experiencia en el mundo del arte puede hacer cosas realmente bonitas. No es la primera vez que uno me pide llevarse esa obra para casa, lo que significa que se siente orgulloso de ella y quiere mostrarla", dice el dibujante, pintor y escultor César Fernández.

"Se trata de romper con esa frase de los jóvenes de "me da todo igual", de conseguir que disfruten mientras están en los talleres y no lo vean como una obligación y un cupo de horas que cumplir", explica Fernández, quien señala que algo muy importante en estos adolescentes es reforzar su autoestima y reconocerles sus méritos cuando se esfuerzan y elaborar una obra de calidad.

Tras el verano, otros 48 jóvenes participarán en la segunda etapa de este proyecto, que contendrá también 16 sesiones de 3 horas y terminará en abril de 2013. La concejala de Cultura, Ana Fernández, destacó la necesidad de este tipo de iniciativas para reinsertar a jóvenes conflictivos y se solidarizó con las familias a las que les ha tocado vivir este tipo de situaciones: "Muchas veces ocurren este tipo de cosas dentro de familias normales, es algo que nos puede pasar a todos".

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