14 de noviembre de 2012
14.11.2012

El embrión de la enseñanza Secundaria

En 1889, las deficiencias del Instituto de Herrerías animan a Eusebio da Guarda a financiar un nuevo centro E Las niñas comenzaron a estudiar en los últimos años del siglo XIX

14.11.2012 | 06:05
Ensayo, ayer, del acto de celebración, en el instituto Eusebio da Guarda. / 13fotos

A Coruña celebra el 150 aniversario de la apertura de su primer instituto de Secundaria. Inaugurado en 1862 en el palacio de los marqueses de Camarasa, en el número 1 de la calle Herrerías de la Ciudad Vieja, este primer centro supuso un punto y aparte en la historia de la educación pública de la ciudad. Con todo, las deficientes instalaciones de este instituto llevaron al benefactor Eusebio da Guarda a ofrecerse para financiar un nuevo centro: el Eusebio da Guarda, que abriría sus puertas en 1889

Las comunidades educativas de los institutos Eusebio da Guarda, antiguo Femenino, y de Salvador de Madariaga, el Masculino, conmemoraron ayer el 150 aniversario de la creación del Instituto de Secundaria de A Coruña, con un acto al que asistieron directores de todos los institutos de la ciudad y cargos públicos. Hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XIX la ciudad no contaba con ningún centro de enseñanza Secundaria. Hubo que esperar a 1857, con la aprobación de la ley Moyano que establecía la apertura de un instituto de Bachillerato en cada capital provincial, para que la idea de poner en marcha el centro comenzase a tomar forma. Así, en 1862 abría sus puertas en el palacio de los marqueses de Camarasa, en el 1 de la calle Herrerías de la Ciudad Vieja, el primer centro de Secundaria de la ciudad. Una apertura auspiciada por importantes figuras públicas del momento, como el Ministro de Fomento, Marqués de la Vega de Armijo, el alcalde José María Abella o el diputado ferrolano en Cortes Frutos Saavedra Meneses.

Veinte años después, y debido al mal estado del Instituto de Herrerías, Eusebio da Guarda se ofreció a costear la construcción del nuevo centro si el Gobierno local cedía los terrenos. En 1889 el instituto se traslada a la plaza de Pontevedra, a lo que se conocía como el Camaranchón, por encontrarse allí el fuerte defensivo que protegía la ensenada del Orzán, abonando Da Guarda un millón de pesetas.

Pero hablar de Secundaria en la segunda mitad del siglo XIX es hablar de un mundo de hombres. Según Carlos González, director del IES Salvador de Madariaga, solo a finales de siglo se comenzaron a ver algunas mujeres por los pasillos, llegando su época de mayor normalidad con la Segunda República. Después del golpe militar de Franco, se dividía la educación femenina y masculina, enviando a los hombres a partir de 1947 al actual instituto Salvador de Madariaga. Con ellos se iría parte del material científico decimonónico del Eusebio. "Pensaban que la ciencia no era para las mujeres", explica González.

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