24 de enero de 2013
24.01.2013

La asociación de anorexia y bulimia reclama fondos para atender la demanda

La entidad precisa 110.000 euros para reformar el espacio por el incremento de solicitudes

24.01.2013 | 01:00
Una de las conferencias organizadas por la Asociación Bulimia y Anorexia de A Coruña. / víctor echave

Las usuarias del comedor doblan su capacidad

La Asociación de Bulimia y Anorexia de A Coruña (ABAC) rehúye de la guerra política generada entre la oposición y el Gobierno municipal tras una pregunta escrita presentada por el BNG en la que alertaba sobre el posible cierre del comedor de la entidad debido a la falta de fondos. "No nos planteamos cerrar el comedor, lo que sí es cierto es que estamos muy apurados debido al aumento de la demanda y que necesitamos que cualquier entidad pública o privada nos eche una mano para realizar la reforma del comedor, que está al doble de su capacidad", explica la directora de la entidad, María Ferreiro, quien subraya que el Ejecutivo municipal les proporcionó las mismas subvenciones que el Gobierno compuesto por el PSOE y BNG.

"Sí recibimos las ayudas para el comedor terapéutico, igual que todos los años, el problema es que ahora necesitamos hacer frente a la reforma que cuesta 110.000 euros. Todo lo que ha habido de antes se ha mantenido", señala Ferreiro, al tiempo que indica que en la actualidad el comedor tiene 30 usuarias.

El servicio se financia con las cuotas de las socias de ABAC y con ayudas. De hecho, los tratamientos que ofrece la asociación están subvencionados en un 60%. La directora del colectivo advierte de que el trabajo que realizan no lo hace la Seguridad Social. Los servicios públicos, según sostiene Ferreiro, tratan la anorexia y la bulimia cuando el Índice de Masa Corporal (IMC) es menor de lo saludable. "De momento, no ofrecen un tratamiento exhaustivo a las personas que no han llegado a ese límite", recalca la directora de ABAC, quien advierte de que es mejor combatir las enfermedades antes de que las pacientes lleguen al "extremo" de tener un IMC más bajo de lo debido.

"La terapia no es efectiva si no existe el comedor. El coste es muy pequeño y es mejor mantenerlo que dejarlo morir, si lo cierran sería un error de gestión y sanitario. El hecho de disponer de un espacio en el que la comida es un ritual está ayudando a quienes lo necesitan", subrayó la concejal socialista Silvia Longueira, quien recordó que el espacio donde se ubican las instalaciones fue cedido por el Gobierno de Javier Losada.

El BNG presentó una pregunta escrita al Ejecutivo local a principios de esta semana en la que reclama información sobre las medidas que pretende adoptar para "evitar el cierre del comedor". El concejal de Servicios Sociales, Miguel Lorenzo, señaló que el Ayuntamiento ya le cedió un local municipal a ABAC y, además, que le otorgó 8.000 euros para reformarlo y 7.000 para el servicio del comedor.

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