15 de diciembre de 2013
15.12.2013

Conductores y usuarios del transporte público piden que se elimine la doble fila

La Compañía de Tranvías defiende que el servicio que oferta a la ciudad es bueno, aunque "mejorable", y la Plataforma pola Mobilidade considera que el precio del autobús urbano es excesivo

15.12.2013 | 03:56
Daniel Díaz, Manuel Sánchez, Manuel Maceiras y Javier Contreras, en la sede de LA OPINIÓN, antes del debate. / carlos pardellas

¿Está la ciudad preparada para que vecinos y visitantes dejen sus coches particulares en casa y se muevan por A Coruña en transporte público? El vicepresidente de la Asociación de Autoescuelas de A Coruña, Manuel Maceiras; el presidente de la asociación local de Teletaxi, Manuel Sánchez Quindimil; el portavoz de la Plataforma pola Mobilidade, Daniel Díaz; y el director general de la Compañía de Tranvías, Javier Contreras, comentan las posibilidades que ofrece la ciudad a los que optan por transportes alternativos al coche particular. El Gobierno local rechazó la invitación de este diario de participar en el debate.

Manuel Maceiras: Yo creo que la ciudad no está preparada para que el coche particular se quede en casa. Nosotros somos partidarios del transporte público. Si funciona bien evita los aparcamientos en doble fila, la congestión del tráfico, la ocupación de los espacios públicos... Pero para eso es necesario que esté bien diseñado. Hay que tener en cuenta a los usuarios, no solo a los de aquí, sino también a los de fuera. La gente echa de menos un aparcamiento por la zona de los hospitales para poder coger allí el bus. Es imposible dejar el coche fuera de la ciudad, así que los que venimos de fuera tenemos que meternos en A Coruña, aunque no queramos, porque no hay donde aparcar.

Javier Contreras: Hay mucho que mejorar, pero el transporte urbano en A Coruña es muy bueno y eso lo avalan 21 millones de pasajeros. Son cifras que no tienen otras ciudades de nuestras dimensiones. Somos autocríticos y tenemos que seguir mejorando, pero nuestro volumen de pasajeros es espectacular y eso es porque el usuario está contento. Si no lo estuviese, no viajaría en bus, cogería su coche o usaría métodos alternativos, como ir a pie o en bici.

Daniel Díaz: La ciudad es la que es y su situación es compleja. Sí está preparada para que el transporte público funcione, pero falta disposición, tanto de la concesionaria del bus urbano como de las administraciones.

Manuel Sánchez: Tendríamos que buscar un servicio de mejor calidad. No es cuestión de mucho dinero sino de sacar la doble fila, sobre todo en las esquinas en las que los buses no pueden girar. No podemos hacer aceras anchas donde no las hay ni un carril bus donde es imposible ponerlo.

M. Maceiras: El transporte es urbano, pero debería ser también para los que vienen de fuera que, al final, acaban aparcando en doble fila o en las esquinas.

J. Contreras: Hay que dimensionarse sabiendo que hay usuarios que no están empadronados en A Coruña pero que demandan sus servicios. Es difícil para el Ayuntamiento hacer eso. Los aparcamientos disuasorios son fundamentales para una ciudad como A Coruña. Acabar con la doble fila y hacer algunos ajustes, por ejemplo, en la colocación y funcionamiento de los semáforos, mejorarían la fluidez del tráfico y también aliviarían el estrés de los conductores.

M. Sánchez: Gracias a la crisis tenemos también un tráfico más dinámico; antes, por el centro, ibas constantemente en caravana pero, al perder peso el comercio, se ha aliviado la circulación. Hay que esperar también a que se terminen las obras de circunvalación, porque van a cambiar la manera de circular por la ciudad, podremos elegir dónde salimos o por dónde entramos.

D. Díaz: ¿En qué se basa para decir que el servicio de bus es bueno en la ciudad?

J. Contreras: Cuando un servicio se utiliza y hay alternativas para no hacerlo -muchos recorridos se podrían hacer andando- es porque es bueno.

M. Maceiras: ¿Hay alguna encuesta de satisfacción de los usuarios?

J. Contreras: Cualquier usuario quiere que el bus pase por delante de su casa, cada cinco minutos, y que vaya a cualquier punto de la ciudad porque, así, su vivienda se revaloriza. Estas cosas hay que hacerlas con mucho cuidado.

D. Díaz: Los usuarios quieren otras cosas, como que se cumplan las frecuencias y no se cumplen, por ejemplo, en las líneas en las que antes había carril bus o en las horas punta.

J. Contreras: Las frecuencias se cumplen al máximo que permite el tráfico de la ciudad. Las estimaciones que dan los dispositivos móviles están basadas en tecnología GPS, que te dice cuándo va a estar el autobús en tu parada en función de la distancia a la que se encuentra de ella. El bus puede estar a dos minutos y tardar quince porque hay un coche en doble fila que le impide el paso. En las horas puntas hay incumplimiento en algunas paradas y eso se intenta regular, diciéndole a los buses que se pongan delante o que corten para que los usuarios no esperen más de la cuenta. Eso se trabaja mucho, pero en horas punta hay más problemas, por la entrada y la salida de los colegios, por la carga y descarga... Pero el transporte es bueno, hay líneas más sociales y otras que tienen muchos más pasajeros. Está bien dimensionado y probablemente mejore.

M. Maceiras: Hay una cosa que podría mejorar el transporte y es que, en los cruces con semáforo, haya un dispositivo para facilitar su circulación, para que un bus no esté metido en la cola como un vehículo normal.

J. Contreras: Ya existe.

D. Díaz: ¿Pero funciona?

J. Contreras: Sí, aunque su éxito no es rotundo. La prioridad semafórica no es la panacea, pero ayuda.

M. Maceiras: Algunos conductores de bus, cuando hacen sus paradas, ya ponen el intermitente de la izquierda para salir. Lo hacen para que no se les ponga nadie al lado pero, al hacerlo de manera continuada, los conductores creen que no van a salir y se meten. Tienen prioridad cuando inician la maniobra de salida, aunque hay muchos que se lanzan sin mirar, como en los pasos de peatones.

J. Contreras: Los conductores paran, ponen las luces de emergencia y, cuando cierran las puertas, ponen el intermitente. Hay que pensar también que no salen hasta que todo esté en orden. A lo mejor ves el intermitente puesto un rato, pero es porque están respondiendo a alguna pregunta o porque hay un pasajero que no acaba de pasar. No estamos educados para entender que el bus tiene preferencia.

M. Maceiras: Nosotros estamos de acuerdo en que el bus es más barato que el coche si echas la cuenta al seguro, a la gasolina, al tiempo... Llegas a los sitios sin estrés.

M. Sánchez: El taxi tiene la ventaja de que llega a los sitios a los que no va el bus. Yo creo que no hay que poner un horario para llegar, porque es muy relativo.

D. Díaz: Para la plataforma, uno de los grandes atrasos en el tema de movilidad en la ciudad, es la eliminación del carril. ¿Cómo afectó económicamente y a nivel de cumplimiento de servicio al autobús y al taxi?

M. Sánchez: Cuando va un bus o un taxi circulando por un carril especial un día que llueve, los peatones se ponen perdidos de agua. No digo que las ciudades sean mejores o peores con el carril bus pero, tal y como estaba el de aquí, los escaparates estaban siempre sucios.

D. Díaz: Pero eso se arregla reduciendo la velocidad a 50. El carril bus era mejorable, pero retirar la plataforma, sin dar otra solución, nos pareció un gran error.

J. Contreras: La retirada del carril bus coincidió con el punto álgido de la crisis y afectó tanto al descenso de viajeros como a la reducción de coches. El carril bus no es la solución a todos los problemas del transporte urbano, esto es una red, no un mapa en el que puedas ir en línea recta a todos los sitios. Necesitamos que fluya el tráfico. Hay más cosas que afectan, para mí es más importante la doble fila. Parece que está en el ADN de esta ciudad.

M. Sánchez: Sí, la doble fila es muy importante, porque si paras en una calle que tiene el giro a la derecha, si te quedas antes del cruce impides que los coches y los buses puedan girar.

J. Contreras: Pero es que yo he visto a gente parar en doble fila habiendo sitio para aparcar.

M. Maceiras: Es cierto, somos muy cómodos.

M. Sánchez: Habría que hacer una labor de concienciación.

D. Díaz: No, no, hace falta mano dura.

J. Contreras: Estoy de acuerdo, hay que tener mano dura.

D. Díaz: Hay que vigilar constantemente la doble fila.

M. Maceiras: Desde 2006 hasta 2009, se retiraban dos puntos a los conductores que aparcasen en doble fila perjudicando gravemente la circulación, que estacionasen en el carril bus y provocando atascos... En ese momento la circulación mejoró, pero después se retiró la norma y ahora, como ya no se penaliza con los puntos, parece que ya se puede hacer. El carril bus elimina la doble fila de manera natural. No digo que el que había fuese bueno, se podría mejorar, pero nosotros somos partidarios de que haya un carril bus decente porque así el transporte urbano no está en el atasco y la circulación mejora.

D. Díaz: El carril bus tiene un efecto reclamo. Si vas tú solo en el coche y estás en un atasco y ves pasar cinco buses seguidos, recibes el mensaje de que es mejor usar el transporte público.

J. Contreras: Depende para quién. Yo he escuchado críticas de conductores que se quejan porque el bus pasa y ellos se quedan en el atasco. Pues que se cojan el bus...

D. Díaz: Claro, pero es que es una persona sola y, en el bus, van cincuenta o sesenta, hasta más de cien en uno articulado. Si se eliminan más de un centenar de coches de la carretera habrá mejoras en el nivel de contaminación, en el ruido y se reducen los costes de mantenimiento viario. El Ayuntamiento tiene que dar ese paso adelante para evitar malas conductas.

M. Sánchez: Yo creo que, en los últimos años, se ha mejorado bastante, aunque no es la panacea, pero todos tenemos que colaborar para mejore.

D. Díaz: Hay transportes alternativos también, como la bici que, si se dan las condiciones para utilizarla, es la mejor herramienta para pacificar el tráfico.

M. Maceiras: Yo lo consideraría, pero solo en algunas calles.

J. Contreras: Yo no compartiría nunca la bici con el autobús.

D. Díaz: En la plataforma pensamos que el precio del bus es excesivamente caro en comparación con el de otras ciudades y la renta per cápita.

J. Contreras: Hay mucho detrás de eso, de la parte subvencionada. Yo creo que se debe fomentar el uso del bono en la ciudad porque tiene un precio muy competitivo. Pagar por el billete sencillo es como ir a comprar la leche a la gasolinera y no al supermercado, que es más barata. Si no te sacas la tarjeta es porque eres un perezoso. El Concello da un precio espectacular para parados, pensionistas y estudiantes y hay que aprovecharlo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook




Elecciones Generales 2019

Domingo 10 de Noviembre de 2019, España

Congreso de los Diputados

esquelasfunerarias.es