20 de septiembre de 2014
20.09.2014
Crítica

Dos artistas

20.09.2014 | 00:28

Cuando dos verdaderos artistas -un cantante y un pianista, en este caso- se encuentran y deciden interpretar música juntos, el resultado puede llegar a ser extraordinario. Así sucede con Corujo y Cabrera: sienten el fluir sonoro como si los traspasase físicamente, de manera que pueden transmitirlo a los oyentes a quienes alcanza la emoción que ellos experimentan. A pesar de su aparente sencillez, el universo de la canción -llámese como se llame: lied, romanza, cantiga, melodie- es de enorme dificultad. Alcanzar esa simbiosis de texto y música para crear algo distinto es un pequeño milagro; tanto como lograr la amalgama ideal de voz y teclado. Pues eso consiguieron los dos artistas con un recital que no dudo en señalar como uno de los momentos más sobresalientes de esta Temporada Lírica. A la elegancia expresiva; la dicción impecable; el fraseo refinado, hecho de la más sutil regulación dinámica; el canto a flor de labio y el uso del registro de cabeza (preciosa versión de Ideale, de Tosti) de que hizo gala el tenor, dio réplica el pianista mediante el cuidado en el más mínimo detalle; un excepcional trabajo con los volúmenes; la flexibilidad para seguir las naturales licencias con el tempo del cantante; la limpidez de la digitación; y el precioso sonido que obtiene del piano (¡esos bellos tiples, en Morucha, de Quintero!). Las aclamaciones del público fueron correspondidas con dos bis: Romanza de Leandro, de La tabernera del puerto, de Sorozábal, y Core 'ngrato, célebre cancion napolitana, de Salvatore Cardillo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Contenido patrocinado


Crecer dentro de la empresa. La formación como ventaja competitiva

Según un informe de PWC los profesionales más buscados son aquellos que apuestan por el reciclaje en nuevas habilidades

GALICIA EN VINOS

Galicia en Vinos

Todos los vinos de Galicia

Consulta aquí todos los vinos de las cinco denominaciones de origen de Galicia
 


esquelasfunerarias.es