La Consellería de Economía e Industria ha aprobado la propuesta del Concello para establecer Zonas de Gran Afluencia Turística (ZGAT) en la ciudad para permitir que los comercios de estas áreas señaladas puedan gozar de libertad para abrir sus puertas al público durante cuatro épocas del año: Navidades, Carnaval, Semana Santa y verano. Las zonas en las que los comercios de más de 300 metros cuadrados podrán abrir sin restricciones horarias -los más pequeños pueden hacerlo sin necesidad de este permiso- se dividen en tres partes: la zona monumental, el centro de la ciudad, además del estadio de Riazor y el cementerio de San Amaro.

Dentro de la zona monumental están las calles de la Ciudad Vieja, la de la iglesia de Santo Domingo, de la Colegiata, de la iglesia de San Jorge, de la plaza de Azcárraga, plaza de las Bárbaras, plaza de María Pita, las galerías de la Marina, el entorno de la Torre de Hércules, el de las murallas del siglo XVII, los jardines de San Carlos, el Castillo de San Antón, las calles de la ciudad modernista y la de la Casa Picasso (Payo Gómez).

En el centro de la ciudad, se consideran zonas de gran afluencia las que tiene concentración hotelera, hostelera y comercial, la de recepción de cruceristas, zona de rutas marítimas, puertos deportivos, dársena de autobuses, paseo de O Parrote, los jardines de Méndez Núñez, el museo de Bellas Artes, las playas de Riazor, Orzán y Matadero y añade, sin especificar cuál, "casa museo".

Esta propuesta, que es la presentada por el Concello, no cuenta con el visto bueno de la asociación de comerciantes Distrito Picasso, que ve cómo se excluyen unas calles de su área de influencia de este plan de libertad horaria. La Cámara de Comercio también se posicionó, ya en el mes de noviembre, a favor de extender la apertura libre a todo el Distrito Picasso, otras entidades querían que solo pudiesen abrir los comercios en el centro y en la Ciudad Vieja.

La presidenta de la asociación Distrito Picasso, Belén Chaver, rehusó ayer hacer declaraciones sobre la aprobación de la resolución, aunque adelantó que mantendrá una reunión el 11 de enero, con la directora xeral de Comercio, Sol María Vázquez, y que allí le expresaría su malestar por la decisión adoptada. Chaver defiende que la libertad horaria se aplique en todas las calles del centro y no que se prime a unas empresas y no a otras solo por el hecho de estar instaladas en una calle determinada.

Según explica la resolución publicada ayer en el Diario Oficial de Galicia, contra su contenido cabe todavía recurso de reposición ante la Consellería de Economía e Industria que se debe presentar en el plazo de un mes o bien, se puede acudir a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, en el plazo de dos meses.

La existencia de un número muy reducido de comercios con más de 300 metros cuadrados y la ausencia de grandes superficies comerciales en las calles que tendrán libertad de apertura hizo que el Gobierno local estimase que la repercusión de esta medida será muy escasa. Ningún impacto tendrá, sin embargo, en el Concello de Vigo, ya que rechazó solicitar que sus calles fuesen designadas como zonas que soportan mucho turismo durante fechas señaladas. En virtud de esta resolución, los comercios de más de 300 metros cuadrados que se encuentren en las zonas habilitadas podrán abrir domingos y festivos durante los cinco años que estará vigente el acuerdo.

El BNG lamenta que el Concello no solicitase, como sí lo hizo Vigo, que no se aplicase la "barra libre" de los horarios comerciales. Los nacionalistas auguran que esta medida "abocará a la desaparición" de los pequeños y medianos comercios. El BNG, que votó en contra de esta adhesión, considera que esta decisión solo beneficia a franquicias y grandes empresas.