21 de noviembre de 2016
21.11.2016

Una tapa de la escuela Álvaro Cunqueiro, finalista del concurso nacional de recetas

La coruñesa Tatiana Costa, de 21 años, presenta un plato con tres aceitunas en un olivo que concentran los sabores mediterráneos

21.11.2016 | 01:08
Una tapa de la escuela Álvaro Cunqueiro, finalista del concurso nacional de recetas

Un bocado de la aceitunera sabe a Mediterráneo. A Grecia, a Italia y a España, cuyas esencias gastronómicas se concentran en este plato. Así se llama la tapa que Tatiana Costa, coruñesa de 21 años, preparó para competir en el primer concurso nacional de recetas Mediterraneamos que ha convocado este año el Ministerio de Agricultura para estudiantes de escuelas de Hostelería y Restauración. Costa y sus compañeros representaron a la escuela Álvaro Cunqueiro, dependiente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería. Su aceitunera uno de los tres finalistas del certamen en la categoría de tapa. El 29 de noviembre sabrán si su receta es la ganadora.

Para elaborar la tapa del concurso, Tatiana, supervisada por el jefe de estudios del centro, Pablo Fernández Caridad, empezó a investigar los platos mediterráneos, de los que quiso extraer sus sabores característicos: el aceite de oliva y las aceitunas fueron el núcleo de su propuesta. A partir de ahí comenzaron las pruebas, muchas, hasta dar con la receta precisa para un plato aparentemente sencillo e ingeniosamente presentado.

De un olivo del tamaño de un bonsái penden tres aceitunas, cada una con relleno y cobertura distintos, "con un país dentro": la de Grecia, verde, tiene una faba de Santorini con aceite Koroneiki; la de Italia, morada, contiene alubia pinta y aceite Leccino; y la aceituna de España, verdina, con mejillones dentro y aceite Picual.

Tatiana Costa transmite pasión por la cocina al hablar de su propuesta; al hablar de cocina en toda su amplitud. Hace seis años probó unas deliciosas carrilleras en Casa Pardo y supo lo que quería hacer en la vida. "La felicidad que me produjo aquel plato la quise dar yo también dedicándome a la cocina. Me hace feliz cocinar platos y que la gente los saboree y disfrute", confiesa la joven, la cocinera de su casa, donde sus padres se vuelven locos con sus lentejas.

Hace dos años empezó a cursar en la escuela Álvaro Cunqueiro, un lugar que reforzó su vocación y al que agradece el "aprendizaje" que sus mentores le han dado. Ha hecho prácticas en el restaurante Alborada y ahora trabaja en El Descansillo. Mediterraneamos es su primer concurso. En sus horas libres pasa el tiempo "cocinando".

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