04 de marzo de 2017
04.03.2017

A juicio por destrozar un bar en el que se negaron a servirle alcohol

El procesado lanzó sillas, vasos y botellas contra el dueño y un cliente que intentó mediar - La Fiscalía pide cuatro años de cárcel

04.03.2017 | 01:32

La próxima semana se sentará en el banquillo de los acusados de la sección segunda de la Audiencia Provincial un acusado de destrozar un bar porque se negaron a servirle más alcohol y agredir al propietario y a un cliente que intentó mediar. El imputado trató de acceder a la barra para servirse y, al no lograrlo, comenzó a lanzar todos los objetos que había en el local, entre ellos sillas, vasos y botellas. Los desperfectos que ocasionó fueron tasados en 1.440 euros

La Audiencia celebrará la próxima semana la vista contra un acusado de destrozar un bar de A Coruña y de agredir a uno de sus clientes, al que le provocó heridas en la cara que le causan un perjuicio estético "muy importante", según destaca la Fiscalía. La acusación pública relata en su escrito de calificación que el procesado accedió al establecimiento, en compañía de otro hombre contra el que se sigue un procedimiento independiente, sobre la una y media de la madrugada del 26 de marzo de 2010.

Una vez en su interior, le exigieron al propietario que les sirviese alcohol, pero el hombre se negó. Entonces, trataron de introducirse en el interior de la barra para servirse ellos mismos, ante lo que intentó mediar uno de los clientes del local. La fiscal indica que el procesado reaccionó golpeándole en la cara. A continuación, él y su acompañante comenzaron a lanzar todo tipo de objetos del bar, entre ellos sillas, vasos y botellas, en dirección al cliente que les recriminó su actitud y al dueño del establecimiento. Los desperfectos que ocasionaron en el bar fueron tasados pericialmente en 1.440 euros y fueron abonados al propietario por la compañía aseguradora.

El cliente del bar sufrió numerosas lesiones y cortes en la cara, por lo que fue trasladado por una ambulancia medicalizada al complejo hospitalario Universitario. En curar tardó 52 días, de los cuales 15 estuvo incapacitado para realizar sus tareas habituales. Como secuela de los golpes le quedaron tres cicatrices en la cara que le causan un perjuicio estético "muy importante".

La representante del Ministerio público le imputa al sospechoso un delito de lesiones agravadas y otro de daños por los destrozos que ocasionó en el local. La fiscal reclama al tribunal de la sección segunda de la Audiencia Provincial que lo condene a cuatro años de cárcel y al pago de una multa de 4.320 euros, así como al abono de una indemnización a la víctima de 750 euros por los días de incapacidad, 1.480 euros por los días que tardó en curar de las lesiones, y de 4.000 euros por las secuelas.

Además, la acusación pública demanda en su escrito de calificación que el imputado pague a la compañía de seguros del establecimiento 1.140 euros, que es el valor de los desperfectos que ocasionó, y al Sergas el importe de los gastos que le generó la asistencia sanitaria que prestó a la víctima. A esas cantidades se le aplicarán los intereses legales desde el año que sucedieron los hechos, 2010. El Ministerio público también solicita a los magistrados de la sección segunda que castiguen al acusado con el abono de los gastos de reparación del perjuicio estético que acredite el denunciante cuando se ejecute la sentencia.

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