19 de mayo de 2018
19.05.2018
Ramón Doallo Investigador de la Universidad, premio nacional de Informática

"Un investigador debe diseñar herramientas para distinguir la falsa noticia de la verdadera"

"Ahora en una tableta o en un móvil no hay un solo procesador de altas prestaciones, sino varios que se reparten funciones"

19.05.2018 | 01:25
Ramón Doallo, ayer en la facultad de Informática.

En 1994 se creó en la Universidade da Coruña el grupo de Arquitectura de Computadores. Uno de sus investigadores es Ramón Doallo Biempica, catedrático de Informática y doctor en Ciencias Físicas por la Universidade de Santiago, quien ha recibido el Premio Nacional de Informática en la modalidad Aritmel

- ¿Cómo le ha sentado este premio nacional?

-Es un reconocimiento a casi treinta años de trabajo académico e investigador que no sería posible sin tener detrás a un grupo de investigación, que en estos momentos es de 35 personas entre profesores, becarios y doctorandos. El premio reconoce las contribuciones en el campo de la investigación.

- La Arquitectura de Computadores es su campo concreto de trabajo. ¿En qué consiste?

-En cómo diseñar y organizar un computador para que funcione del moco más eficiente. Es un campo amplio en el que nosotros nos centramos en la computación de altas prestaciones, que se trata de la ejecución lo más rápido posible de una aplicación o un programa. Su versión más extrema es la supercomputación, los supercomputadores que resuelven modelos matemáticos muy complejos que necesitarían semanas, meses o años para obtener resultados. La supercomputación es juntar muchos procesadores en lugar de solo uno para que se repartan el trabajo de cálculo y disminuir el tiempo de resolución.

- ¿En qué áreas se emplean las supercomputadoras sobre los que su equipo investiga?

-Es una herramienta fundamental para la simulación de problemas científicos y de ingeniería en prácticamente todas las áreas de conocimiento: biotecnología, ciencias de la construcción, física? Ahora no solo tienen una aplicación reducida a estas áreas, sino que, por ejemplo, hay técnicas de computación de altas prestaciones en ordenadores personales, tabletas y móviles. Cualquiera de estos dispositivos ya tiene varios procesadores o núcleos que se reparten tareas.

- ¿Quiere decir que un móvil de alta gama tiene un supercomputador dentro?

-Un supercomputador no, ya que no tiene la misma capacidad de cálculo, pero sí la misma capacidad de lo que tendría un computador en el año 1970. No hay un único procesador, sino varios que se reparten tareas de vídeo, audio, gráficos?

- ¿Hasta dónde puede llegar la informática y la tecnología que no hayan llegado aún?

-En el campo de la supercomputación, los superordenadores más potentes del mundo son capaces de hacer mil billones de operaciones por segundo y ahora estamos en el camino hacia el trillón de operaciones. Me refiero a operaciones básicas de aritmética, la base de todos los programas científicos y de ingeniería. También ha evolucionado, con las tecnologías big data, hacia técnicas de inteligencia artificial aplicada por empresas en análisis de detección de fraudes, vehículos autónomos o medicina personalizada mediante análisis de datos masivos para poder hacer prescripciones de fármacos concretos. Pero aún queda camino que recorrer.

- ¿Con tantos avances tecnológicos, asusta hasta qué punto puede llegar la informática?

-Es un tema ético en el que no debo entrar. Hay casos, como las filtraciones de Facebook, que sí asustan a la gente. Si las empresas comercian con datos personales y cada vez conocen más nuestras costumbres, es normal asustarse. Sobre todo si vemos que la utilización de datos puede servir para influir en un sector de la población, como parece que pasó en las últimas elecciones en Estados Unidos.

- ¿Corre peligro la buena práctica de la tecnología?

-La ética debería imponerse, pero hay gente que no tiene escrúpulos. Un investigador tiene que ayudar, por ejemplo, a diseñar herramientas que distingan las noticias verdaderas de las falsas, y en eso se están investigando.

- ¿Estamos cada día más controlados por la tecnología?

-No es algo a lo que yo me dedique, pero cada vez estamos más controlados, sí. En el futuro será preocupante que para hacer seguros de salud se conozcan demasiados datos nuestros. Hay el peligro latente de filtraciones de datos: no nos gustaría que estuviesen en manos de empresas y que estas los utilizasen como quisieran.

- ¿Qué proyectos entre los que ha participado le producen más satisfacción?

-Una colaboración con la multinacional Hewlett Packard con la que desarrollamos un conjunto de librerías de código en un determinado lenguaje de programación que ellos necesitaban. En el campo de los sistemas de información geográfica desarrollamos la plataforma informática para el banco de tierras de Galicia. E hicimos colaboraciones para aplicaciones de móvil de predicciones meteorológicas con MeteoGalicia. Fueron resultados de transferencia de tecnología visibles para la sociedad.

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