05 de julio de 2018
05.07.2018

La ordenación de terrazas en la Ciudad Vieja será como en el centro pero sin chinchetas

El Concello elabora un borrador que presentará en septiembre y que rechaza mesas y sillas junto a iglesias y en calles con pendiente - Los vecinos plantean que haya más control a la actividad hostelera

05.07.2018 | 01:49
Terrazas de distintos locales de hostelería en la plaza de Azcárraga, en la Ciudad Vieja.

El proceso para ordenar en la Ciudad Vieja la ocupación del espacio por parte de las terrazas de hostelería seguirá el esquema que en 2017 aplicó el Concello en el centro de la ciudad, salvo que cambiará las chinchetas metálicas clavadas en el suelo para delimitar la superficie ocupada por otra solución. Vecinos y trabajadores del casco histórico ven positivo el plan municipal, que no es partidario de permitir la instalación de terrazas junto a iglesias o edificios históricos ni en calles en pendiente, aunque defienden que la actividad hostelera esté más controlada, al ser la Ciudad Vieja una zona protegida. El Gobierno local también actuará en la calle Maestranza en dos fases, con la amplitud de las aceras y la colocación de una valla junto al colegio Santo Domingo

La Mesa da Cidade Vella que se reunió ayer abordó otra actuación relacionada con la evolución del barrio a raíz de su peatonalización, las obras en la calle Maestranza, que pasarán por dos fases. En la primera, explicaron Daniel Díaz y Xiao Varela, se ampliarán las dos aceras entre las calles Isabel Zendal y Julio Portela Ceballos, por las que se pasa de dos a un carril de circulación, se repavimentará y se instalará una valla para proteger a los alumnos del colegio Santo Domingo.

Una segunda fase afectará al tramo comprendido entre la calle Isabel Zendal y el hospital Abente y Lago, en el que también se harán más anchas las aceras para que haya más espacio peatonal.

Estas intervenciones permitirán habilitar una zona de carga y descarga en el margen izquierdo de la calle Maestranza en sentido subida, que ya está pintado en el pavimento, en la que se permitirá su uso durante todo el día.

La ordenación de las terrazas en la Ciudad Vieja se basará en gran medida en el mismo proceso que siguieron el año pasado estas instalaciones de hostelería en las calles peatonales del centro, entre las calles Juana de Vega y Capitán Troncoso. La diferencia principal es que en el casco histórico no habrá chinchetas metálicas clavadas en el suelo para delimitar el espacio público que pueden ocupar las mesas y las sillas, al tratarse de una zona protegida en la que el Ayuntamiento no quiere dañar el enlosado. La solución escogida está aún por determinar.

Los concejales de Mobilidade y Rexeneración Urbana, Daniel Díaz y Xiao Varela, transmitieron ayer a vecinos y trabajadores en una reunión de la Mesa da Cidade Vella que el proceso para regularizar las terrazas del barrio en todas las calles que tienen al menos un local de hostelería quedará definido en el mes de septiembre, seguirá las pautas consideradas previamente en Pescadería, se abrirá a las alegaciones e incluirá algunas condiciones diferentes. En esta zona los negocios tienen que dejar un paso libre mínimo de 2,5 metros.

Por ejemplo, el Concello, que ya está diseñando un borrador de la ordenación, no es partidario de que se instalen terrazas junto a iglesias o edificios singulares y protegidos, ni que los hosteleros utilicen para sus negocios bancos u otros elementos del mobiliario urbano como parte de su actividad. Tampoco está bien vista la colocación de terrazas en calles con pendiente, aunque estas condiciones estarán abiertas a posibles modificaciones.

Los asistentes a la Mesa da Cidade Vella, entre los que no había ningún representante de la hostelería de la zona, defienden además que la actividad y los horarios del sector en el barrio sean objeto de una mayor vigilancia o protección por parte de la Policía Local dada la condición de área protegida que tiene el casco antiguo. Díaz señaló a los integrantes de la Mesa que la zona no está saturada de establecimientos de hostelería y avanzó que el Concello ya ha estudiado con otros sectores los accesos y la movilidad en casos de emergencia.

La delimitación del espacio público del que podrá disponer el sector de la hostelería será una fase más del proceso de transformación de la Ciudad Vieja tras haberse completado su peatonalización, cuya segunda fase comenzó el pasado 25 de junio. Salvo en horario de seis a once de la mañana, cuando está autorizada la carga y descarga de mercancías, ya no se ven coches en el barrio, "salvo algún despistado", comenta el presidente vecinal, Pedro Roque. Trabajadores de Capitanía también plantearon al Concello la posibilidad de poder aparcar en la plaza General Cánovas Lacruz, junto al edificio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
 

LA OPINIÓN A CORUÑA te invita a disfrutar de la carrera más divertida del año. Responde a las preguntas y participa en el sorteo de 10 dorsales para la SAN SILVESTRE CORUÑA 2018, que se celebrará en A Coruña el 31 de diciembre.

esquelasfunerarias.es