27 de noviembre de 2018
27.11.2018
La Opinión de A Coruña

A Coruña pone el foco en la represión del franquismo

Ayuntamiento y Universidad crean la Cátedra de Memoria Histórica, cuya primera iniciativa es la Oficina de Atención ás Vítimas do Franquismo

27.11.2018 | 01:34
Elvira Varela Bao interviene durante el acto de presentación de la Oficina de Atención ás Vítimas.

"Aún hoy existen voces que, equivocadamente, insisten en indicar que en Galicia no hubo represión, algo que sabemos que no es cierto. Del mismo modo, también hoy existen muchas familias que demandan información sobre qué pasó con sus familiares" manifestó ayer el alcalde, Xulio Ferreiro, en el acto inaugural de la Oficina de Atención e Asesoramento Ás Vítimas do Franquismo e a Represión, la primera iniciativa que lleva a cabo la Cátedra Institucional de Memoria Histórica, puesta en marcha entre el Concello y la Universidade da Coruña.

La institución municipal aportará cada año 40.000 euros para financiar las actividades de la cátedra, incluida la oficina de atención, que se ubicará en la Casa Museo Casares Quiroga, lugar donde ayer se efectuó el acto inaugural. Ferreiro destacó que la oficina será la primera de su tipo que funcionará en Galicia y que función será la de recabar demandas y aportaciones sobre las que llevar a cabo investigaciones que desarrollará la Cátedra de Memoria Histórica.

La oficina estará abierta de lunes a viernes con el mismo horario de la Casa Museo Casares Quiroga, de 11.00 a 13.30 y de 18.00 a 20.00 horas. Los docentes e investigadores de la Universidad serán los encargados de realizar la indagación sobre los casos relacionados con la represión que lleguen a la oficina y, una vez que concluya su trabajo, será dado a conocer por la cátedra

El alcalde y el concejal de Culturas, José Manuel Sande, incluyeron esta iniciativa en la labor desarrollada por el Gobierno local durante este mandato en favor de la memoria histórica. La eliminación de las calles con denominaciones del régimen franquista, la participación del Concello en la red de Ciudades contra la Impunidad, la creación del Consello da Memoria Democrática, que realizará un estudio sobre la casa Cornide, y el respaldo municipal a la recuperación del Pazo de Meirás son algunas de las actuaciones llevadas a cabo durante los últimos años en este campo.

Ferreiro calificó de "muy sangrientos" los primeros días que se vivieron en Galicia después del levantamiento militar de 1936 y que durante toda la dictadura posterior hubo una "represión feroz" y que muchas familias que se vieron afectadas "aún tienen cuestiones de su historia que descubrir o reparar o simplemente tener información sobre lo que pasó con sus familiares".

"Éramos gente luchadora porque no quedaba otro remedio. Si no querías vivir en la oscuridad tenías que luchar", comentó Celsa Cabanela, una de las mujeres presentes en el acto de inauguración de la oficina, que narró cómo fue encarcelada durante el franquismo por su actividad política en las filas del Partido Comunista.

Carmen Seijas, de 93 años, contó que tres de sus hermanos fueron detenidos al empezar la guerra, uno de los cuales consiguió escapar en un barco, mientras que otro, Fernando, se escondió durante un año en una buhardilla para evitar servir en las filas del ejército franquista, tras lo que se ocultó en el desván de la vivienda familiar en A Silva, donde un día le descubrió Carmen, que le prometió que no le descubriría.

"Un día sí y otro también venían a nuestra casa guardias civiles o falangistas para intentar llevarse a mis hermanos", explicó Carmen, quien detalló que una noche les tiraron la puerta abajo y se llevaron a su padre al cuartel. Según dijo, de no ser porque allí trabajaba un amigo suyo que le ayudó, le habrían fusilado por no revelarles dónde se encontraban sus hijos, ya que en las cunetas de las carreteras aparecían con frecuencia cadáveres de personas paseadas, lo que hacía que su hermana Teresa corriera siempre a ver si se trataba de alguno de sus hermanos. Fernando fue uno de los participantes en la frustrada fuga en barco desde O Portiño, aunque consiguió escapar a través del monte de San Pedro.

En el acto también estuvieron presentes Luisa Vázquez y Elvira Varela Bao, esta última hija de la conocida maestra Elvira Bao y del marino Bernardino Varela, ambos destacados nacionalistas y participantes en la vida cultural coruñesa. Tras la guerra, sus padres perdieron sus empleos a causa de sus ideas políticas.

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