09 de abril de 2019
09.04.2019

Arqueólogos documentaron el petroglifo de Nostián hace cuarenta años

La familia Monteagudo registró el hallazgo cuyo valor investigan el Concello y la Xunta

08.04.2019 | 22:23
El petroglifo de Nostián, de cerca.

En 1996, el arqueólogo Luis Monteagudo hizo referencia ya en un escrito al petroglifo de Nostián, uno sobre el que el Concello está preparando ahora un informe para mandar a la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta para que determine su importancia.

A pesar de que, desde la fundación que lleva el nombre del arqueólogo coruñés, reivindican que el descubrimiento no es actual, el plan general no hace referencia a este petroglifo, que tiene múltiples cazoletas en las que se posa el agua de la lluvia.

El secretario de la fundación Luis Monteagudo, Alberto López, explica que, por lo menos, en 1979 ya se tenía constancia de la existencia de este petroglifo que, ahora, según alertan los vecinos, podría estar amenazado por la construcción del poliducto de Repsol, el que llevará el fuel desde punta Langosteira a la refinería.

El Concello, que no había iniciado ningún expediente sobre este petroglifo, hasta que hace unas semanas un vecino de la zona dio parte de lo que él creía que era un hallazgo, ha abierto ahora un estudio para notificarle a la Xunta la presencia de esta piedra con huellas del pasado.

Fuentes de la fundación Luis Monteagudo puntualizan que, en el número 19 del Anuario Brigantino, publicado en 1996, Monteagudo incluye ya dos fotos y referencias a esta gran piedra agujereada, lo hace en un artículo sobre religiosidad en Galicia. Habla del Monte dos Castelos e indica que está a 400 metros hacia el oeste del Castelo de Nostián y hace referencia también a que, en el límite de los concellos de A Coruña y Arteixo, hay "piolas y cazoletas a ras de suelo", al suroeste del Castelo y añade una fecha, el día de Navidad de 1979 y un nombre, el de su hermano Enrique, que, según explica Alberto López, se entiende que fue quien descubrió el petroglifo unos días antes de que se acabase el año 1979.

A diferencia del petroglifo de Pena da Brúxula y el de punta Herminia, que están separados 32 pasos uno del otro, que están catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC) y están incluidos en el plan general, así como el de O Polvorín, que se conserva en el castillo de San Antón, el petroglifo de Nostián no está protegido ni sale en las referencias del plan general. Sí que se hace, sin embargo, una mención en la página web del Concello y, también, consta entre las referencias del trabajo de catalogación fotográfica de todos los grabados rupestres en el Noroeste de la provincia coruñesa, en este trabajo, de 2017, también aparece esta piedra de Nostián.

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