23 de abril de 2019
23.04.2019
La Opinión de A Coruña

El alcalde que hacía fácil el diálogo

Exediles que compartieron Corporación con López Menéndez, fallecido el domingo, destacan la tolerancia, el "talante constructivo" y la amabilidad del exalcalde

22.04.2019 | 19:58
Joaquín López Menéndez, en su despacho de alcalde el día que tomó posesión, el 1 de abril de 1981.
El alcalde que hacía fácil el diálogo

En su discurso de investidura como alcalde, el 1 de abril de 1981, Joaquín López Menéndez invitó a los concejales de la Corporación municipal, la primera constituida tras unas elecciones democráticas, dos años antes, a redactar entre todos un programa de actuaciones conjunto. Ese llamamiento a la colaboración y al diálogo fueron los recursos en los que López Ménendez, fallecido el domingo a los 79 años, apoyó su acción de gobierno en el bienio en el que estuvo al frente de la Alcaldía y son hoy recordados por quienes compartieron de cerca con él los años de gestión municipal al comienzo de la década de los ochenta.

"Era una persona dialogante y se hacía fácil hablar con él. Esa fue la base de su política", resume Margarida Vázquez, edil que entró en la Corporación tras la renuncia, iniciado el mandato de Domingos Merino dos años antes, del número 2 del Bloque Nacional Popular Galego (BNPG), y que años después fue concejal del BNG. "Fue un hombre de trato fácil, tolerante y amigo del diálogo. Un buen demócrata", comenta Gonzalo Vázquez Pozo, número 2 de Unidade Galega, la fuerza de Merino, que integraban el Partido Obreiro Galego, el Partido Galeguista y el Partido Socialista Galego. "Joaquín anteponía el diálogo y el entendimiento. Era una persona respetuosa con las distintas formas ideológicas de ver la política", subraya Antonio Campos Romay, exconcejal del PSOE.

Ese entendimiento se antojaba más complejo de alcanzar en un Gobierno municipal fragmentado en cuatro fuerzas que hasta la dimisión de Merino en febrero de aquel año, condicionada por el Golpe de Estado del teniente coronel Tejero en el Congreso, había acusado tanta inexperiencia administrativa como confrontación interna. Dos semanas después de recibir el bastón de alcalde, López Menéndez, cabeza de lista por UCD en las elecciones del 79 y el más votado en la elección del 81 que dio origen al nuevo Gobierno local, conseguía que la Corporación aprobase por amplia mayoría las líneas de actuación para los dos años de mandato que faltaban, así como un nuevo gobierno con sus ponencias, áreas de responsabilidad y reglamento de régimen interior.

Campos Romay destaca precisamente la buena mano de Menéndez para lidiar desde la posición de alcalde con distintas corrientes: "Supo presidir con dignidad un gobierno complejo. Uno de los asuntos principales, la capitalidad de Galicia, que defendió para A Coruña, lo abordó con amplitud de miras y de forma inclusiva". El alcalde fundamentaba su postura en razones históricas y sociales y en el "potencial, los medios y la estructura administrativa" de la ciudad para albergar la administración gallega, como leía en una asamblea ciudadana en abril de 1982. En junio, más de 30.000 coruñeses salieron a la calle para reclamar la capitalidad en una concentración ejemplar, sin incidentes.

Los avances registrados por la ciudad tienen fechas y responsables, olvidados unos y recuperados otros años después, muchas veces por conveniencia política. El legado de López Menéndez en sus dos años de mandato, antes de que Francisco Vázquez ganase las elecciones de 1983, se reactiva hoy con el recuerdo de las inversiones en alumbrado, pavimentación y alcantarillado de su equipo de Gobierno, con la remodelación del estadio de Riazor, el relanzamiento del festival de cine, la recuperación de la Ciudad Deportiva de A Torre, la proyección de mercados municipales o la preparación del plan general, aprobado en el siguiente mandato. "Encarnaba el talante constructivo y posibilista de su partido", recuerda Campos. "Un alcalde que dejaba hacer lo razonable", añade Vázquez. "Afectuoso, cordial, un hombre entrañable", concluye Pozo.

López Menéndez estaba invitado a participar hoy en un acto de homenaje a la primera Corporación municipal, por su 40 aniversario, organizado en el ayuntamiento. El encuentro, al que acudirían antiguos compañeros que ahora lo recuerdan, ha sido aplazado. El Palacio de María Pita acoge la capilla ardiente del exalcalde desde las 10.30 horas para que la ciudadanía lo despida. El Concello y el resto de grupos de la Corporación trasladaron las condolencias a la familia y los allegados de Joaquín López Menéndez.

CAPILLA ARDIENTE

El Palacio Municipal de María Pita alberga la capilla ardiente con los restos mortales del exalcalde de A Coruña Joaquín López Menéndez. Entre las primeras autoridades que han acudido este martes a presentar sus condolencias a la familia y allegados del exregidor se encuentran el actual alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro; el delegado del Gobierno en Galicia y también exregidor coruñés Javier Losada; y concejales del PP y el PSOE entre los que se encuentran Rosa Gallego y Yoya Neira.

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