John Sambou llegó en plena adolescencia a la ciudad desde Gambia. Su padre había emigrado antes, trabajaba en el sector de la pesca y decidió reunir en la ciudad a su mujer y sus hijos. El aterrizaje en A Coruña y en el instituto no fue fácil: "Fue muy duro, sobre todo el idioma". No poder comunicarse con fluidez con su entorno fue el obstáculo mas alto en su carrera. Seis años después agradece el apoyo de los profesores y recuerda que sus compañeros no tenían mucho interés por su origen. También rememora como "divertidas" las tardes en la ONG Ecodesarrollo Gaia en clases de apoyo escolar. Ahora ya trabaja y aún sigue aprendiendo cosas cada día, comenta sonriente. Pero ya tiene más claras algunas diferencias culturales que al principio le chocaron mucho. Por ejemplo, nunca había comido en su país calabacín.

Su juventud no hace que sus raíces tiren de él menos que a los adultos y sueña con "viajar", a otros lugares, pero, sobre todo, a Gambia. Tiene en mente el "proyecto" de crear una empresa y poder vivir allí.