05 de mayo de 2019
05.05.2019
La Opinión de A Coruña
Violencia machista en A Coruña | La protección

Once víctimas de violencia de género reciben protección con pulseras GPS

El centro de control Cometa vigila que el agresor no se acerque a la mujer y activa alertas o alarmas según el grado de gravedad de la incidencia que haya detectado

05.05.2019 | 02:32
Once víctimas de violencia de género reciben protección con pulseras GPS

Un total de once víctimas de violencia de género de la provincia de A Coruña, cuatro de ellas en la ciudad, están protegidas con un sistema de seguimiento a distancia a través de una pulsera GPS que porta el agresor y dos transmisores que tienen que llevar ambos. Durante 24 horas los 365 días al año, el centro de comer Cometa (Centro de Control de Medidas Telemáticas de Alejamiento), en Madrid, detecta cualquier incidencia y la traslada a la Policía Nacional. Se dividen en dos tipos: alertas y alarmas. Aunque existen otras muchas —relacionadas, por ejemplo, con la batería o la cobertura de los dispositivos—, la más peligrosa es el acercamiento del hombre a la víctima cuando sobre este pesa una prohibición de hacerlo. El sistema califica de alerta que este se acerque a la zona de exclusión de la mujer, pero cambia a alarma cuando ya se encuentra dentro de la distancia de seguridad dictada por el juzgado. Además de los metros específicos, el juez es el que también detalla si el alejamiento es a la propia mujer, a su domicilio, a su trabajo o a cualquier otro lugar que estime necesario para protegerla.

Para realizar este control, es el Ministerio de Sanidad el que contrata este servicio y una empresa, la que provee y mantiene los dispositivos,que son otorgados y colocados en sede judicial. Desde el centro de control, en caso de registrar una incidencia, se avisa a la sala del 091, para tratar el caso como una emergencia, y, a posteriori, se pasa informe tanto al juzgado que lleve el caso como a la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional, que realiza el seguimiento personalizado de cada una de las afectadas, o a la Guardia Civil.

Desde el área de Protección de la UFAM,su jefa explica que este tipo de comunicaciones les ayuda a mantener actualizada la situación del caso: "Nos sirve para ver lo que ha ocurrido y estar más atentos, ver cómo se mueve el agresor".Y es que, para proteger a la mujer, también es valioso saber cómo se comporta el hombre. En cuanto a la actuación en sí misma, es competencia de los agentes del 091 que estén de servicio aunque, remarca la inspectora, la mujer pueda comunicárselo a su agente de referencia. "No tenemos por qué enterarnos en el momento, a no ser que nos llame la víctima", detalla.

Este tipo de medida no solo se impone antes o después de que exista una condena sino que enA Coruña hay ejemplos de otro tipo de situaciones. La jefa de Protección de la UFAM relata cómo vivieron cómo una de las mujeres tenía "muchísimo miedo" por la "inminente" salida de prisión de su agresor por lo que se envió un informe al juez en el que se establecía que la víctima "no llevaba una vida normal" por el temor a que su maltratador estuviera en libertad y se dictó la orden. "Se puede considerar una especie de prevención", defiende.

Según los datos facilitados por la Subdelegación del Gobierno, el número de mujeres y agresores que portaron la pulsera GPS el año pasado en la provincia fue el mismo: un total de 11. Una cifra que supone la mitad de los que llevan este dispositivo en la provincia de Pontevedra, que llega a 22 casos en este 2019. La medida comenzó a aplicarse en todo el Estado en el año 2009.

Coordinación

Este es uno de los casos en los que se observa la coordinación entre diferentes departamentos institucionales, el sistema de justicia y los cuerpos de seguridad. Desde la UFAM de A Coruña, apuntan que con el juzgado de Violencia contra la Mujer hay "mucho trato", tanto a través de informes que van enviando sobre la valoración del riesgo de las mujeres o los quebrantamientos de medidas cautelares o sentencias como en encuentros para tratar casos concretos. También entre cuerpos de seguridad hay "siempre contacto".Cambios de domicilio, por ejemplo,suponen alguno de los casos en los que se colabora para que la víctima esté lo mejor atendida posible.

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