20 de junio de 2019
20.06.2019
Los acuerdos del mandato | Pacto entre socialistas y nacionalistas

El PSOE se compromete con el BNG a pedir el perdón de la deuda del Puerto y un consorcio

Los grupos llegan a un acuerdo por el que el Concello exigirá la transformación de los muelles y fondos para la ría || Pactan cambios en las líneas del bus, renovar mercados y una bolsa de pisos

19.06.2019 | 22:00

El primer acuerdo de mandato del Gobierno socialista tiene al BNG como aliado. Las dos fuerzas firmaron ayer un pacto con el que abren un marco de colaboración "estable" que garantice la gobernabilidad sin Ejecutivo de coalición y con casi una treintena de compromisos a desarrollar en los próximos cuatro años. Uno de ellos es el impulso a la constitución de un consorcio con todas las administraciones implicadas en la transformación de los terrenos del borde marítimo de la ciudad, propuesta que coincide con la formulada en los últimos años por el Gobierno de Marea Atlántica. A través de este órgano, según señala el acuerdo, se mantendría la titularidad pública del suelo que ocupan los muelles urbanos y se condonaría la deuda de 200 millones de euros que tiene la Autoridad Portuaria por la construcción del puerto exterior o se buscaría otra solución financiera que "no hipoteque el futuro de la ciudad" ni represente "una desigualdad de trato" respecto a otros puertos estatales.

Este no es el único compromiso adaptado por el PSOE y el BNG que incumbe al Concello y a otras administraciones. Ambas formaciones acordaron que el Ayuntamiento reclamará al Estado y a la Xunta inversión necesaria para la total operatividad del puerto exterior de Langosteira con el desarrollo de la conexión ferroviaria y "fondos precisos" para la ejecución "en el menor tiempo posible" del dragado de la ría de O Burgo. El Concello, según el pacto, también solicitará a los Gobiernos central y autonómico que devuelva o ceda a la administración local los terrenos e instalaciones de su titularidad que estén infrautilizados o en desuso, como los de A Maestranza u otras propiedades de Defensa.

Socialistas y nacionalistas mantendrán reuniones periódicas para hacer un seguimiento de los compromisos suscritos a través de una comisión. Este órgano analizará el desarrollo que durante el mandato haga el Ejecutivo de Inés Rey de otras líneas de actuación en distintos ámbitos, como la movilidad, los mercados, espacios públicos, planificación urbanística, participación ciudadana, cultura, empleo e industrialización, memoria histórica y normalización lingüística, entre otros.

Algunas líneas tienen más urgencia que otras, según refleja el documento. Así, en el primer año de mandato debería impulsarse la movilidad en la ciudad mediante iniciativas como la implantación del carril bus, la modificación del mapa de líneas del transporte público, la regulación de los vehículos de movilidad personal como los patinetes eléctricos o el estudio de modelos de gestión, incluida la directa. Un programa de bolsa de vivienda de alquiler, la renovación de los mercados, la desafección de Elviña del ámbito del ofimático, un Plan de Inclusión Social, el impulso al sector del libro o una ordenanza del gallego son otras propuestas para la primera mitad del mandato.

Menos prisa tienen otras medidas a las que no se le asigna un horizonte temporal concreto. Entre ellas, un plan para el desarrollo y la industrialización de la ciudad y el área metropolitana, la evaluación de las condiciones y las infraestructuras de las escuelas infantiles municipales, la dinamización del comercio con la creación de una bolsa de bajos comerciales, la rehabilitación de locales municipales en desuso y el estudio de soluciones urbanísticas para dotar al barrio del Agra do Orzán de una gran zona verde vinculada al desarrollo del llamado parque del Agra, en el que los vecinos se oponen por completo a la construcción de viviendas.

La alcaldesa, Inés Rey, subrayó la voluntad política de los ediles nacionalistas, su militancia y sus representates para llegar a aspectos en común con el equipo de gobierno: "Es un acuerdo que recoge los puntos que estaban en los distintos programas electorales, en los que puede y debe existir consenso, por lo que será asumido por el grupo municipal socialista. No quedará en el papel, se hará un seguimiento exhaustivo para su cumplimiento".

El portavoz del BNG, Francisco Jorquera, destacó la apuesta por las políticas transformadoras en aspectos como el urbanismo, la movilidad, la dinamización económica y cultural, el empleo y las políticas sociales. También consideró clave el consenso alcanzado para que el Concello incida ante otras administraciones para demandar inversiones para la ciudad, como las que afectan a los terrenos portuarios o la ría.

"El texto no coincide al cien por ciento con las propuestas planteadas por los nacionalistas, pero sí hay voluntad de llegar a acuerdos y todas las partes tienen que esforzarse en flexibilizar posturas para encontrar puntos en común. Estamos ante un muy buen acuerdo", dijo Jorquera.

Una deuda cuestionada

En la vinculación del Concello con proyectos con dependencia de otras administraciones el acuerdo suscrito ayer recoge la voluntad expresada por la Corporación en el pleno municipal de septiembre de 2018 que aprobó una propuesta consensuada por Marea y el PP por la que se instó al Gobierno central a perdonar la deuda de 200 millones de euros de la Autoridad Portuaria con el Estado por la construcción del puerto exterior. Los socialistas se quedaron solos en la defensa de una negociación de "soluciones" sin más detalles.

Cuando se supo que el Estado liberaba al Puerto de Valencia de una deuda de 350 millones de euros por la construcción de las instalaciones de la Copa América de vela y de carreras de la Fórmula 1 en terrenos portuarios, el Concello coruñés solicitó el mismo trato. El Ejecutivo de Pedro Sánchez alegó que se trataba de casos distintos y que la condonación en A Coruña sería una ayuda de Estado ilegal; los socialistas, ahora en el Gobierno local, se ajustaron a aquella justificación.

La organización del Concello también formó parte de las conversaciones entre PSOE y BNG. Las dos fuerzas se comprometieron a que todos los grupos de la Corporación mantengan presencia en la Junta de Gobierno Local y en los órganos colegiados, como determinó por primera vez Marea en el mandato anterior. Los presupuestos anuales comenzarán a perfilarse cada mes de septiembre y deberá haber también "tiempo suficiente" para negociar las ordenanzas fiscales.

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