30 de julio de 2019
30.07.2019
La Opinión de A Coruña

El valor ambiental del entorno condicionará la edificabilidad del proyecto para O Portiño

El Plan do Litoral exige preservar el paisaje natural y prohíbe "inadecuados procesos de ocupación edificatoria" en la zona, también afectada por el futuro Espazo Natural de las islas de San Pedro

29.07.2019 | 21:30
Vista de la zona en la que se creará el polígono urbanístico de O Portiño, desde el monte de Bens.

El Gobierno local exigirá a los promotores del polígono de O Portiño, en el que podrán levantarse 3.000 pisos además de una urbanización de chalés, que concentren la edificabilidad en la zona más alejada del mar, así como un "cumplimiento estricto" de las disposiciones del Plan de Ordenación do Litoral para la protección de esta zona costera. La próxima aprobación de la calificación de Espazo Natural de Interese Local para las islas de San Pedro también afectará a este proyecto, con casi medio millón de metros cuadrados de extensión y del que el concejal de Urbanismo pretende que no cause un elevado impacto sobre el borde marítimo pese el alto número de viviendas previstas

La proximidad al mar del futuro polígono de O Portiño hace que esté afectado casi en su totalidad por el Plan de Ordenación do Litoral (POL), pero también lo estará por la del Espazo Natural de Interese Local (ENIL) de las islas de San Pedro, cuya aprobación es inminente. Ambas normativas establecen mecanismos de protección de la costa y el paisaje, por lo que el nuevo Gobierno local analizará la propuesta presentada a finales del año pasado por los promotores, encabezados por Metrovacesa, para exigir un "cumplimiento estricto" de la legislación ambiental, según manifestó ayer el concejal de Urbanismo, Juan Díaz Villoslada. El Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) de A Coruña permite en el sector de O Portiño la construcción de unos 3.000 pisos y una urbanización de chalés adosados e individuales.

El Plan de Ordenación do Litoral establece en la zona de O Portiño, según especifica el plan general, una protección ambiental para 580.015 metros cuadrados, a pesar de que el polígono tiene una superficie de 495.000 metros cuadrados. El 96,34% del suelo que debe ser protegido está calificado como de mejora ambiental y paisajística, en el que se permite la edificación pero siempre que se preserve al paisaje de "inadecuados procesos de ocupación edificatoria". Un 3,66% de esa área figura como zona de protección costera, en la que las únicas construcciones autorizadas son las explotaciones acuícolas y las depuradoras de aguas residuales.

A la hora de desarrollar el suelo, el POL establece que en O Portiño habrá que cumplir nueve de los diez criterios ambientales que prevé el plan para las actuaciones urbanísticas próximas a la costa. La primera de ellas es la contención en la ocupación del suelo, seguida por la adaptación de las edificaciones al relieve y a la naturaleza, así como por la naturalización del tratamiento de la urbanización. También debe fomentarse la conectividad y la permeabilidad en el nuevo barrio, así como la adecuación de los espacios libres y de las formas y tipos empleados en esta urbanización. Otro de los criterios sobre los que debe desarrollarse el proyecto es la creación de nodos urbanos, además de un tratamiento correcto de la fachada marítima y la potenciación del paisaje litoral como fondo de esta iniciativa.

Pero el plan advierte también de que el proyecto de O Portiño se halla en la franja de protección de los 500 metros desde el borde del mar, así como en el área de dinámica costera. A esto se une la existencia en el lugar de elementos de interés patrimonial y de espacios de interés paisajístico, además de elementos destacados del relieve, lo que obligará a que los promotores pongan un "especial cuidado en la integración" de todos estos factores en la ordenación que propongan para este polígono.

El POL refiere que en el polígono existen 140 metros cuadrados de acantilados y 122.022 de vegetación costera que deben ser protegidos. También se contabilizan 309.058 metros cuadrados de terrenos cubiertos de matorrales, casi 10.000 de arbolado de repoblación y 6.902 de otros tipos de árboles, además de 131.937 metros cuadrados modificados por la intervención humana.

"Hay que garantizar que el litoral no quede afectado por un alto impacto", señaló el edil, para quien el objetivo del Gobierno local es que las construcciones en este polígono "estén lo más alejadas de la costa que sea posible", ya que la zona más próxima al borde del mar quedará reservada para una amplia zona verde. Una vez que se garantice esta ordenación, se abordarán cuestiones como el número de viviendas y las alturas de los edificios, según detalló Villoslada.

La iniciativa inmobiliaria fue puesta en marcha en 2005 y se presentó en el Concello al año siguiente, aunque en 2008 se aprobó de forma inicial el plan parcial que la desarrolla después de que el Gobierno local de esa época, formado por PSOE y BNG, modificara el plan general para aumentar la edificabilidad. En 2011 la Xunta aprobó el Plan de Ordenación do Litoral sin que el plan parcial de O Portiño estuviera aprobado de forma definitiva, lo que obligó a adaptarlo a esa normativa.

Por esta razón, cuando el Gobierno local del PP aprobó en 2013 el nuevo plan general, se redujo finalmente el volumen edificable en este polígono e introdujo en el documento las exigencias que plantea el POL para la zona de O Portiño.

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