09 de enero de 2020
09.01.2020
Claves

Ajustes ambientales retrasan la instalación en Langosteira de otra operadora de crudo

Oil Deposit Corunna, que explotará una terminal de graneles, presentó su proyecto a la Xunta en febrero de 2018 y tras corregirlo aún debe pedir la evaluación ambiental

08.01.2020 | 22:00
Recreación virtual de los tanques de almacenamiento de la empresa Oil Deposit Corunna en punta Langosteira.

Claves

  • Renuncia de Pemex. En 2017 la petrolera mexicana renuncia a explotar en Langosteira un centro de distribución para Europa de hidrocarburos, proyecto anunciado años antes por la empresa y la Xunta
  • Oil Deposit Corunna. ODC, una empresa recién constituida, anuncia también en 2017 su proyecto para explotar una terminal de almacenamiento, mezcla, transformación y carga y descarga de graneles líquidos en el puerto exterior de A Coruña
  • El proyecto. ODC ocupará 45.000 metros cuadrados para construir once tanques para almacenar 363.246 metros cúbicos de graneles líquidos. El coste, 35 millones de euros; el inicio de la actividad se preveía en 2019
  • Tramitación. ODC presentó hace un año el estudio de impacto ambiental. Tras informes de organismos, debe adaptar el documento antes de solicitar la evaluación ambiental

Los plazos con que en un principio trabajaba la empresa Oil Deposit Corunna (ODC) para instalarse en el puerto exterior y explotar una terminal de almacenamiento, mezcla, transformación, carga y descarga de graneles líquidos se alargan de manera indefinida. El arranque de la actividad en una fase inicial estaba previsto para el último trimestre de 2019, según avanzaba uno de los apoderados de la compañía a este periódico hace casi dos años. Pero ODC aún tiene que adaptar el estudio de impacto ambiental de su proyecto a distintas indicaciones que le acaba de señalar la Xunta, para lo que tiene de plazo hasta finales del mes de marzo.

Este trámite precederá a la solicitud del inicio de la evaluación ambiental por parte de la administración gallega, paso al que seguiría, de contar con el beneplácito final de la Xunta, la construcción de las instalaciones a cargo de la empresa. Las fuentes autonómicas consultadas no indican si la evaluación sería limitada o estratégica, que requiere de más tiempo. Con este calendario sin fechas concretas, el comienzo de la actividad de ODC en la dársena de punta Langosteira es toda una incógnita.

La etapa anterior en la tramitación del proyecto, anunciado en 2017, se remonta a febrero del año pasado. ODC sometió la documentación sobre la terminal y su estudio de impacto ambiental a exposición pública por un periodo de 30 días, tras haber pasado ambos por la Consellería de Medio Ambiente y después por la de Economía e Industria. Este departamento, preguntado por este periódico, no ha señalado hasta ahora que informes emitidos por diferentes organismos apuntaron en diciembre una serie de indicaciones que la empresa ha de adaptar al estudio de impacto ambiental que presentó hace casi un año. Tiene menos de tres meses para hacerlo.

La magnitud del proyecto industrial de ODC y la complejidad de la tramitación ambiental hacían prever retrasos. El propio presidente de la Autoridad Portuaria, Enrique Losada, admitía a mediados de 2018 que la empresa no se instalaría en Langosteira hasta el año 2020. Atribuía la demora al "desarrollo de la ingeniería y de la construcción de los tanques", con un almacenaje previsto de 350.000 toneladas de graneles. "El proceso requiere un plazo mayor del que nos gustaría", señalaba Losada, quien calificaba las previsiones iniciales de Oil Deposit Corunna como "un poco optimistas".

El proyecto de ODC de instalarse como un operador más en el puerto exterior de A Coruña tomó forma después de que la petrolera mexicana Pemex renunciase en 2017 a construir un centro de distribución de hidrocarburos para toda Europa en una superficie de 30.000 metros cuadrados en la dársena de Langosteira. Este proyecto había sido anunciado por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en el comienzo del mandato local del PP, pero fue desinflándose con el paso de los años y debido a problemas económicos de Pemex, que unos años después confirmó su renuncia tras haber iniciado algunos trámites.

Entonces entró en escena ODC. Uno de sus dos apoderados, Antonio Silvino Martínez-Laredo, admitía a LA OPINIÓN en enero de 2018 que "dentro de cinco o diez años" se diría que su empresa había hecho "un gran negocio". Se le ha ofrecido a todo el mundo y nadie ha querido. La oportunidad de Langosteira es inmensa, pero crear un mercado como este requiere mucho trabajo", advertía el empresario.

ODC planifica una operación que requerirá de una inversión de 30,8 millones de euros sin IVA, de los que 8,2 son para instalaciones fijas y 22,5 para estructuras desmontables, explicaba hace dos años. El Puerto cifraba el proyecto en 35 millones y preveía la generación de 100 puestos de trabajo directos e indirectos. La empresa tiene previsto ocupar en una primera fase 45.000 metros cuadrados de superficie en el puerto exterior, donde construirá once tanques para almacenar más de 360.000 metros cúbicos de graneles.

Laredo avanzaba entonces que ODC no competiría con Repsol, la multinacional con concesión en Langosteira que ocupa 30.000 metros cuadrados y tiene reservados otros 285.000, que aún no ha trasladado el 60% de su actividad desde los muelles urbanos.

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