El Instituto Agra do Orzán permaneció a oscuras y sin calefacción durante toda la mañana de ayer. El apagón tuvo lugar a las 8.30 horas, y se prolongó hasta el mediodía, interrumpiendo la jornada escolar. "Fue un auténtico caos, porque las clases están adaptadas a las tecnologías y los ordenadores y pantallas dejaron de funcionar", explican fuentes del centro, con 600 alumnos. El instituto contactó con la compañía Gas Natural Fenosa, responsable de su suministro eléctrico, que le comunicó que el día anterior había colocado unos limitadores en el contador.

El centro denuncia la mala actuación por parte de la empresa por no avisar sobre la colocación de los limitadores, así como la dificultad a la hora de encontrar una solución, ya que Gas Natural envió a un técnico a resolver el problema después de que los profesores empezasen a dar a conocer la situación en redes sociales. "En un principio nos dijeron que era posible que la situación se prolongase tres semanas. Si los profesores no hubiesen visibilizado esto, todavía seguiríamos sin luz", cuentan fuentes del centro.