12 de febrero de 2020
12.02.2020

Cincuenta militares custodian la fábrica de armas antes de ser cedida a la Universidad

Hércules entrega las llaves sin oponerse al desalojo un año después de que Defensa aprobase el proyecto Ciudad de las TIC || El acuerdo de concesión, esta semana

11.02.2020 | 20:51

Hércules de Armamento ya es pasado en la historia de la fábrica de armas. El director de la empresa que desde finales de 2014 ha gestionado la planta de Pedralonga, Ramón Mejuto, entregó ayer las llaves en la Delegación de Defensa en Galicia. Lo hizo a primera hora de la mañana, de manera voluntaria y sin que fuera necesario un desalojo a la fuerza, tras agotar en los últimos meses todas las herramientas judiciales para mantenerse en una instalación que desde hace tres años ha perdido su actividad industrial. Medio centenar de militares de la Brilat de Pontevedra vigilan desde ayer la fábrica, hasta que vuelve a tener concesionaria.

El presente y el futuro de los terrenos donde se asienta la planta lo escribirá la Universidade da Coruña (UDC) al frente del proyecto Ciudad de las TIC. La factoría se abre ahora a un nuevo proyecto, un parque de innovación para que empresas coruñesas y gallegas del sector de las Tecnologías de la Información y Comunicación se instalen en parte del suelo de Defensa en Pedralonga.

Personal del Ministerio y unos 50 militares de la Sección Orgánica de la Brilat de Pontevedra custodian la planta y harán maniobras de adiestramiento hasta que la UDC, previsiblemente esta semana, formalice el acuerdo con Defensa por el que se convertirá en la nueva concesionaria de la instalación. A partir de ese momento, la institución académica y el Clúster TIC de Galicia pondrán en marcha, ya sobre el terreno, un polo tecnológico que supondrá la creación de puestos de trabajo directos e indirectos.

Cinco extrabajadores de la fábrica de armas acudieron por la mañana a la caseta de obra que mantiene el antiguo comité de empresa ante la entrada principal de las instalaciones desde el 30 de marzo de 2014. Querían asistir al momento en que el director de Hércules abandonase el lugar. Pero Mejuto había salido a las 07.30 horas tras reunirse antes con el delegado de Defensa en Galicia, Antonio Bernal, y el gestor del área de Patrimonio de la Subdelegación de Defensa en A Coruña, Miguel Ángel Corcoba, acompañados por técnicos de la Delegación de Defensa. Diez minutos antes de las 09.00 se desprendió de las llaves y firmó el acta de entrega de la fábrica. Unas dos horas después se abrieron de nuevo las puertas para por la llegada de militares de la Brilat con dos jeeps con un generador, un camión con una cisterna de agua y un autobús.

En el lugar apareció también el presidente del anterior comité de empresa, Roberto Teijido, que admitía que el de ayer era un día "de alegría y esperanza" porque la futura Ciudad de las TIC pone en marcha un proyecto "ilusionante y transversal" que permitirá crear "empleo digno".

"Llevamos más de cinco años diciendo que Hércules nunca tuvo capacidad económica ni técnica ni industrial para gestionar la fábrica, que la concesión fue un bluf. Hubo una campaña para apoyar un proyecto que dijimos que podía ser fraudulento para los intereses públicos y ahora se nos da la razón. ¿Qué queda por el camino? Compañeros sin empleo, engaño a los trabajadores, denuncias por no cobrar... Es triste que las administraciones, tan potentes, no detectaran lo que sí detectamos nosotros", comentó Teijido, que deseó que la nueva etapa de la fábrica de armas "arranque a mediados de año".

La Universidad lleva más de un año planificando la implantación de la Ciudad de las TIC con diversas empresas tecnológicas de la ciudad y la comarca. Su intención es consolidar un polo de innovación en el que tendrán gran peso la facultad de Informática y el Centro de Investigación de las TIC, el Citic. La inversión total prevista, según informó la semana pasada el rector, Julio Abalde, en una comisión a los grupos de la Corporación coruñesa, es de 50 millones de euros „20 para la fase inicial„, con fondos públicos y privados. La UDC ocupará unos 120.000 metros cuadrados y será concesionaria de los terrenos por un periodo de 25 años prorrogables hasta 50. Abonará cada año un canon de 260.000 euros.

El delegado del Gobierno, Javier Losada, ponía ayer el desalojo de la fábrica de armas y su recuperación como ejemplo de "compromiso del Ejecutivo del Estado con la ciudad, sus instituciones y su tejido empresarial". "Con la Ciudad de la TIC Galicia dispondrá de un polo tecnológico de vital importancia que hoy cuenta con una de las mayores demandas y capacidades de inversión", añadió el delegado.

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