26 de febrero de 2020
26.02.2020

Quince aviones usaron la nueva maniobra para aterrizar en Alvedro, todos con éxito

La aproximación se estrenó el 5 de diciembre || Las aerolíneas esperan que se habilite su uso también por la noche, para evitar más desvíos por la cabecera más alejada de la ría de O Burgo

25.02.2020 | 22:01
Una de las controladoras de Enaire, en Santiago, con la maniobra de aproximación a A Coruña, en la pantalla.

Desde que el 5 de diciembre del año pasado se puso en funcionamiento la maniobra para facilitar la aproximación por la cabecera 03 de Alvedro, la más alejada de la ría, fueron quince los aviones que la utilizaron para tomar tierra en condiciones en las que en la cabecera principal, la 21 y más cercana a la ría, no se podía operar. Todos completaron la maniobra con éxito en sus dos primeros meses de operatividad. Son datos del gestor de la navegación aérea, Enaire, que fue la administración encargada de diseñar este procedimiento con el fin de evitar desvíos.

El jefe de operaciones de la torre de control aéreo de Santiago, Alfonso Romero Gamarra, que es desde donde se lleva la aproximación a A Coruña, aunque después se complete desde la torre del aeropuerto „y también desde donde se controla parte del vuelo tras el despegue„, explica que, desde el 5 de diciembre, han usado la maniobra diseñada por el gestor de la navegación aérea en España (Enaire) aviones de Iberia, de Vueling, de Air Europa y pilotos de aeronaves privadas, sin excepción.

"Normalmente, esta maniobra se utiliza con buen tiempo y viento norte. Se ha estrenado en otoño, en el periodo en el que lo normal son los temporales y la mala meteorología. La usaron los días que vinieron buenos y, en general, la valoración es positiva porque no ha habido ningún problema de seguridad", comenta Romero Gamarra.

"Es la primera vez que se hace algo así en España. Es una maniobra visual en la que los puntos ya están definidos. El avión tiene que verlos, seguirlos y aterrizar", describe Romero Gamarra. Esta maniobra es fruto de muchos años de cálculos y de simulaciones, para evitar fallos en la seguridad. Unos estudios que todavía siguen, ya que, cada vez que un avión opta por aterrizar de este modo, los técnicos de la torre de control realizan un informe y comparten los datos con los compañeros de la torre de A Coruña, también con AENA y con los pilotos para ver cuál es su comportamiento.

"Hasta ahora, no hemos tenido ningún problema", relata Romero Gamarra, que incide en que no se puede decir que esta maniobra haya evitado quince desvíos, ya que, hasta el 5 de diciembre, los pilotos podían intentar tomar tierra por esta cabecera sirviéndose solo de sus referencias visuales y de la información que le aportaban los aparatos que llevan en cabina, de modo que, algunos de ellos podrían haber llegado a Alvedro igualmente. "Es un gran avance, porque es una opción más. De no tener ninguna ayuda instrumental pasamos a tener esta", describe.

Enaire diseñó el procedimiento para que pueda ser utilizado tanto por el día como por la noche aunque, en esta fase inicial, solo está autorizado "entre el orto y el ocaso", es decir, durante las horas de luz. Será la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA) la encargada de cambiar esta circunstancia, una vez que se señalicen los puntos que los pilotos han de ver desde el avión para poder seguir con la maniobra de aterrizaje.

"Este es el resultado de más de dos años de trabajo junto con AENA y AESA, para que esta aproximación saliera adelante. Supone una mejora para nosotros porque nos facilita la operación con vientos del norte y visibilidades marginales, pero aún tenemos una limitación porque solo podemos realizarla en horario diurno. Creemos que veremos una clara mejora en las estadísticas cuando tengamos la autorización para realizarla también de noche, para lo cual nos consta que ya se está trabajando y esperemos que se avance lo más rápidamente posible. Esto redundaría en una mejor operativa y, sobre todo, en beneficios para los clientes", analiza el gestor de flota de Corto y Medio Radio de Iberia, José Luis del Valle.

En la misma línea se manifiesta el Fleet Manager de Vueling, Fernando Álvarez Morales: "Gracias a la implementación de esta nueva aproximación a la cabecera 03, cuyo desarrollo ha sido fruto del trabajo conjunto entre AENA, AESA, Iberia y Vueling hemos logrado una mejora en nuestra operativa en A Coruña. Es verdad que se han mejorado nuestros aterrizajes en condiciones de visibilidad reducida y nubes bajas. También es cierto que nuestras expectativas eran más ambiciosas ya que esta maniobra se limita solo al ocaso. Poder ser más ágiles a la hora de aprobar e implementar este tipo de soluciones podría repercutir en un mejor servicio a nuestros clientes", explica.

Si bien este tipo de maniobra está implantada en aeropuertos como Nantes, Niza o Cannes, es la primera vez que se marcan unos puntos en el terreno para ayudar a los pilotos a tomar tierra en España. El germen de este proceso es dotar a los pilotos de una alternativa para poder tomar tierra en unas condiciones meteorológicas en las que no se puede aterrizar por la cabecera más cercana a la ría, por circunstancias como que el viento sople más de quince nudos en la misma dirección que el movimiento del avión, ya que este proceso ha de hacerse con el viento en contra.

Para poder ponerla en práctica, los controladores, tanto de Santiago como de A Coruña, tuvieron que enfrentarse a simulaciones de vuelo, con pilotos de tierra que les hablaban, aunque, realmente, no estaban llevando un avión sino un ordenador, para saber cómo reaccionar cuando la situación fuese real y también para garantizar que la maniobra era segura.

Este diseño no fue fácil, se inició en 2014 y los técnicos tuvieron que enfrentarse a obstáculos, como el monte Xalo, que está muy cerca e imposibilita la implantación de otros métodos, como el ILS, que hay en la cabecera 21, también a la ampliación de la pista, que cambió la configuración del aeropuerto y, ahora, una vez superados estos inconvenientes, las compañías esperan poder utilizar esta operativa también por la noche para mejorar sus resultados y evitar desvíos.

Para ello, es imprescindible que AENA ilumine los puntos de referencia que marca la maniobra: la antigua estación de ferrocarril de Bregua y el túnel por el que discurrían las vías del tren, ahora desmanteladas.

Fuera ya de detalles técnicos, Romero Gamarra destaca que el cambio de cabecera y, en particular esta maniobra, ofrece un "aterrizaje bonito" a los pasajeros, ya que, como el avión tiene que hacer un giro para entrar por el oeste, los viajeros pueden ver Arteixo "y casi Malpica" desde el aire, si es que el piloto ha de hacer tiempo para entrar en Alvedro. Es una postal que no les ofrece el aterrizaje desde la cabecera 21, la más utilizada.

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